30 octubre, 2013
Octubre
La llovizna ha dejado un reguero de perlas traslúcidas que cuelgan del pecho de todas las farolas. Un azul matizado recorre la línea del horizonte y miles de peces voladores salen a la superficie. Los rorcuales desayunan dos pisos más abajo y los delfines cuentan historias del día anterior, mientras surcan en bellos y ondulantes movimientos la inmensidad del piélago. Los pasos de los transeúntes llenan poco a poco los mosaicos salitrados, deambulan de un lado a otro, como si una ceguera repentina se instaurara en ellos; mejor dicho, como si una ceguera genética poblara sus ojos desde el nacimiento.
Los ansiosos rayos de sol se internan por todos sitios, vespertinos dedos tocan con sus yemas iluminadas las alas de las gaviotas, el embarcadero repleto de chalanas, y traspasan las perlas traslúcidas y las colorea; también iluminan los rostros de un bermellón suave, qué lástima que no puedan verlo. Hay ninfas que repiten los vocablos que reverberan dentro de la lonja con sonidos burlescos. Hay rostros que parecen racimos de pasas, otros, de redondos cachetes insuflados durantes largos días de toda clase de encurtidos y azúcares y, que gesticulan a duras penas. Una jerga de locuciones se expande en ondas sonoras y se multiplican cuando estallan en las paredes, en las esquinas. Centellea el pescado sin aliento sobre los grandes expositores. Los faldones de las pescaderas se tiñen de púrpura a medida que avanza la mañana; fuera, el rumor de las olas se convierte en un coro de voces, que en avanzadilla, golpean simultáneamente los desdentados muros.
Texto: María Estévez
Narración: La Voz Silenciosa
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Otra magnífica acuarela de palabras.
ResponderEliminarGracias Amando, tú que ves los colores...
ResponderEliminarAbrazo.
María Estévez.
Pararse a observar el otoño. Un bello texto.
ResponderEliminarGracias , Dacil...
ResponderEliminarImposible no ver colores, olores, sabores y texturas en este texto.
ResponderEliminarEl otoño dando su do de pecho.
Saludos desde Tenerife.
Gracias, Gloria por tus palabras
ResponderEliminarSaludos desde Tenerife igualmente.