04 diciembre, 2011

Eso que llaman felicidad

Me dio un golpe y la sangre brotó de mis labios. Puse un candado a mi corazón y arrojé la llave al fondo del mar. Me pidió perdón y buceé hasta rescatarla. Después vinieron otros golpes, cada vez más brutales, y todo se tiñó de rojo. Llegaron también otras disculpas, pero mi corazón se fundió con el candado y la llave conformando una masa de acero insensible. Hoy mi mirada se ha cubierto de un velo encarnado y he decidido poner fin a tanto sufrimiento. Con la tierra aún húmeda bajo mis pies, he decorado uno de los abetos de nuestro jardín. Enormes bolas rojas y plateadas: su sangre, mi sangre y mi corazón acerado. Ya no puede hacerme daño. No es nadie. No es nada; es solo abono que nutre las raíces del árbol navideño cuyas lucecitas intermitentes anunciarán en breve que eso que llaman felicidad existe para mí... Aunque únicamente dure el tiempo que tarde en desangrarme.
Texto: Nuria Rubio González
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17 comentarios:

  1. Cuánta desesperación hay detrás de los malos tratos!
    La protagonista se toma la justicia por su mano. No la culpo pero, ¿por qué matarse ella?
    En cualquier caso, buen texto, Nuria.

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  2. Un relato durisimo, pero bellamente construido...

    Me encantó

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  3. Nuria R. G.4/12/11 17:53

    ANA J. , gracias por leer el texto y por tu comentario.
    Como bien dices, detrás de los malos tratos hay mucha desesperación, mucho dolor, mucho sufrimiento. También -aunque nos cueste entenderlo a las mujeres que no hemos padecido esa situación- un sentimiento muy difícil de romper que úne a la víctima a su maltratador.
    Al elaborar este breve relato, podría haber optado por romper ese vínculo, bien alejando a la víctima de su maltratador, bien quedándome solo con lo que tú acertadamente llamas "tomarse la justicia por su mano". Me pareció más efectivo literariamente y más fiel a ese sentimiento de amor mal entendido que antes mencionaba incluir también el suicidio. Se intenta dibujar la liberación total de una mujer herida, rota, que dificílmente podría haber sobrevivido tras perpetrar un asesinato, por muy justificado que estuviese. En el fondo, hay un poso de romanticismo que pretende suavizar la dureza del tema.
    Celebro que te haya parecido un buen texto.
    Saludos.

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  4. Nuria R. G.4/12/11 18:01

    ANTIQVA, gracias por leer el texto y por tu comentario.
    La belleza del relato (no sabes cuánto te agradezco que repares en ella) es una forma de restar dureza a la historia, tal y como le comento arriba a Ana J.
    Es muy gratificante para mí saber que el relato ha sido de tu agrado.
    Saludos.

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  5. Este relato es tan descriptivo de esa realidad y lo has entonado con un cierto lirismo que quita la dureza de lo que cuentas...
    La imagen del candado es una imagen cruda y llena de esa ternura que adolece quién padece los malos tratos.
    Nada hace sospechar con el título de que se trata y eso hace que sea un relato perfecto.
    Besicos.

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  6. Por desgracia, la Navidad Alternativa no debería ser este texto, sino su opuesto, o sea, que desaparecieran los malos tratos.
    Es un texto realmente estremecedor.
    ¿Alguien sabe cómo puede dejar de sufrir el mundo?

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  7. Muy duro, Nuria, pero muy efectivo, ya que describe muy bien esa situación espantosa que se llama maltrato.
    Me gusta cómo lo has construido, cómo te has metido en la piel de la mujer maltratada. Y el final me parece perfecto, muy en consonancia con la bajísima autoestima en la que caen las mujeres maltratadas, tanta que pueden llegar a desear la muerte.
    Enhorabuena y recibe un saludo afectuoso.

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  8. Un hermoso texto para hablarnos de una vida dura y cruel, donde a pesar del maltrato hay sentimientos que fluyen y se desangran. Enhorabuena.

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  9. Nuria R. G.5/12/11 18:18

    Muchas gracias a tod@s por dedicarme unos minutos de vuestro tiempo.


    CABOPÁ, por tus palabras veo que he logrado mi humilde propósito: contar una historia durísima sirviéndome de imágenes que restaran crudeza al relato.
    Me parece excesivo que lo califiques de "relato perfecto" (una está muy lejos de la perfección). No obstante, te lo agradezco de todo corazón.


    ARMANDO, ojalá algún día llegue esa Navidad Alternativa, y los malos tratos y el sufrimiento en general no tengan cabida en el mundo.
    Si me lo permites, me tomo lo de "texto realmente estremecedor" como un elogio.


    ISABEL, dudé mucho sobre la conveniencia o no de abordar un tema tan delicado como el maltrato. Intentar comprender qué resortes mueven los pensamientos y los actos de una mujer maltratada es complicado.
    No imaginas hasta qué punto me alegra que el relato te haya gustado.


    MARCOS, tu frase es una glosa ideal para mi texto: la unión de crudeza y sentimiento.


    Saludos a tod@s y mi más sincero agradecimiento por vuestros comentarios.

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  10. El tema es una de mis debilidades en cuanto a preocupación.

    La plástica manera de describir la sangre y el acero es una hermosa metáfora. Me gustaría que el acero fuera un poquito moldeable para recibir otro tipo de atenciones y que consiga repeler los golpes antes de desangrarse.

    Un abrazo Á.

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  11. Nuria R. G.7/12/11 18:35

    ÁNGELES, tu reflexión denota una gran sensibilidad.
    Esta metáfora afortunadamente solo cumple una función literaria. En la vida (a mí también es un tema que me preocupa) lo deseable sería otro tipo de final para esta clase de historias, o mejor aún, que no existiera el maltrato.

    Un saludo y mi agradecimiento por tus palabras.

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  12. Nuria me he quedado analizando la frase: Me pidió perdón y buceé hasta rescatarla.Esta es la clave para no llegar a terminar la historia como la de este relato. No se puede rescatar una llave que debe estar perdida para siempre

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  13. Hola Nuria. Muy duro tu relato. Aunque a mí me gustan mucho los finales justicieros es verdad que en el caso de los malos tratos la víctima vive en la anulación perpetua de sí misma, se ahoga en un pozo en el que bucea profundo y solo sale a veces para coger un poco de aire. Una mujer que ha sufrido malos tratos puede que nunca vuelve a creer en sí misma. Y como tú dices, hasta esa muerte de los dos es un final romántico. Las cosas no son blancas o negras en algunos casos, sólo se mueven en una gama de grises que no llegamos a comprender. Un beso muy fuerte.

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  14. Nuria R. G.9/12/11 17:26

    INMA, efectivamente, la clave está en la llave. La protagonista del relato jamás debió rescatarla. Por desgracia, es la forma de actuar de muchas mujeres maltratadas en la vida real. Esa llave, como bien apuntas, deberían condenarla al olvido para siempre; al no hacerlo, continúan abriendo su corazón, entregándolo a quien no lo merece, movidas por la solicitud de perdón del ser amado. Con este relato he pretendido precisamente contar cómo esa actitud errónea puede llevarlas a una espiral de dolor, de destrucción y autodestrucción.
    Como le comentaba hace unos días a Ángeles en respuesta a su comentario, esto es ficción, aunque beba de la realidad. Esperemos que esa lacra social llamada maltrato algún día desaparezca. Y la historia de una mujer maltratada no tenga ni principio ni final, o lo que es lo mismo, que sea una historia inexistente.

    Un saludo y gracias por tu acertadísimo comentario.

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  15. Nuria R. G.9/12/11 17:43

    MAR, ya sabes el valor que doy a tu opinión. Muchas gracias por escribirme unas palabras.

    Me consta que la historia es muy dura; por ello he procurado relatarla de la manera más delicada que he podido, imprimiéndole cierto aire poético, cierto dramatismo romántico. Lo que quería contar exigía dureza, y mi naturaleza, mi manera de ser, me pedía a gritos dulcificar esa dureza. Sin una dosis de sentimentalismo (ojalá pudieran verlo todos los lectores) jamás podría haber escrito un relato que versara sobre los malos tratos.

    Un beso.

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  16. Este relato es de otra navidad desde luego. Deja el sabor de las almendras amargas. La prosa lírica de la protagonista con esa venganza, aunque compresiva, no compartida. En fin. que se presenta muy bien el sentimiento del personaje.

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  17. Nuria R. G.11/12/11 18:00

    XIMENS, no creo haber relatado la historia de una venganza, pero comprendo que pueda interpretarse así.
    Te agradezco mucho que repares en la prosa lírica con la que la protagonista expresa sus sentimientos. Como he indicado en más de una ocasión (que soy muy pesada) la forma pretende limar, dulcificar un poco el durísimo fondo de la historia. Con todo, es inevitable que el relato deje en el lector el sabor amargo que tú tan gráficamente comentas, porque la temática tratada es extremadamente amarga.
    Por cierto, tu "Natividad" es genial, y en audio más genial si cabe.

    Saludos.

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