27 septiembre, 2009

Recuerdos

Cuantas cosas pueden invadir tu mente en un momento...
Volver a escuchar aquella frase de tu padre que conseguía conducir el rumbo de tu vida, o simplemente solventar la duda que no te dejaba de incordiar durante días.
Escuchar el sonido de las canicas cayendo una a una como cascada imparable, o volver a oler el polvo de la plaza de albero donde jugabamos a revolcarnos con los colegas.
Soñar con el mar que todos los días tenía un color diferente, y mostraba un abanico de sensaciones indescriptibles.
Imaginarte andando por esa arena llena de amaneceres y secretos por descubrir.
Trasladarte al momento de silencio donde solo el aire te rozaba, y el frescor te erizaba hasta despegarte la piel.
Sentir ese pellizco en las entrañas cuando pasaba aquel joven cerca, o ese incontrolable sudor que te delataba innecesariamente.
Saborear aquella comida que solo hacía la abuela,y correr porque todos estaban alrededor de la mesa, y te ganabas el coscorrón de turno por llegar tarde.
Volver a notar el beso que me dabas cuando las cosas salian bien y te sentías orgulloso de mi.
Saber que crecías aunque nadie se diera cuenta, y vivir el momento como si la vida dependiera de ello.
Comprender que siempre estabas, y ahora no estas.
Estos son mis recuerdos...

Texto: Inma Vinuesa