12 noviembre, 2013

El peso (en gramos) de los libros

Miscelánea literaria

Una de las frases más recurrentes de las personas a las que no le gusta leer suele ser: leer me resulta pesado. Por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a darles la razón a las personas que opinan así, porque como veréis a continuación, leer puede resultar tremendamente pesado. Pero aparte del peso de los libros, quiero reflexionar y reivindicar, por encima de todo, el libro de bolsillo.

Yo soy un acérrimo defensor de la lectura en papel, ya que mi experiencia con los e-reader ha sido nefasta, pero viendo el volumen tan desproporcionado de algunos libros debo reconocer que el e-reader es una opción mucho más cómoda a la hora de enfrentarse a un libro tocho.

Practicamente todas las editoriales con algo de solera, han tenido que apostar por el libro electrónico, algunas a regañadientes y otras convencidas desde el minuto uno. Sin embargo, la temible piratería está haciendo estragos en el sector, cosa que no es de extrañar, ya que los precios de los e-books están completamente desorbitados (los de los autores de renombre). Creo que una de las soluciones, o un parche para evitar la sangría monetaria, sobre todo en las editoriales más pequeñas, seria la implantación a todas las escalas del libro de bolsillo como alternativa a los de mayor tamaño. El libro de
bolsillo en mi opinión no debería supera la mitad del precio de los de tamaño estándar, y para los e-books el precio máximo no debería exceder un tercio del total.

Os pongo un ejemplo de un libro que acaba de salir al mercado:

El francotirador paciente, de Arturo Perez-Reverte.
  • Cuesta 19,50 euros en papel. El precio lo dejaría como está para el que quisiera la edición, por así decirlo, de lujo.
  • Cuesta 9.99 en e-book. El precio lo rebajaría hasta los 6.50 euros
  • No disponible en libro de bolsillo. Haría una edición de bolsillo y su precio sería de 9,75 euros. 
He puesto un libro de un autor que no me gusta especialmente, pero yo pagaría la edición de bolsillo sin pensármelo dos veces, si se tratara de un autor de los que me gusta. No entiendo por qué no salen también los libros en este formato, cuando se lee mucho mejor que en el e-reader. Tampoco acabo de entender por qué el e-book cueste la mitad que el libro normal, cuando se suprimen una cantidad ingente de gastos.

A continuación vais a poder ver un montón de libros y conocer su peso en gramos. Son todos extremadamente pesados. Estas fotografías las realicé el viernes pasado en la biblioteca pública de Alginet (Valencia). Me llevé una balanza electrónica (cortesía de mi cuñado el cocinillas) y le expliqué a la bibliotecaria que quería pesar unos cuantos libros. La verdad es que la mujer se quedó bastante extrañada. El libro (novela) más pesado que encontré fue una edición de Don Quijote de la Mancha (1473 gramos). De los otros ejemplos que os he puesto el más curioso es, el de La sombra del viento, ya que pesa exactamente un kilogramo.


       


           


    

      

            

         




     

Cuando terminé en la biblioteca me fui a mi casa a pesar mis libros más voluminosos. Ya que esta entrada es producción propia al 100% (me refiero a las fotografías) aprovecho para dejaros una foto de parte de mi biblioteca personal.

Biblioteca de Mr. Davidmore
Volviendo al tema fotográfico, a continuación podéis ver la fantástica trilogía de Santiago Posteguillo que versa sobre la figura de Escipión. He leído los dos primeros y son excelentes, pero el tercero es tan tocho y tan poco manejable, que lo vengo posponiendo desde hace un par de años. La suma de los tres libros supera los tres kilos y medio. Así que, si alguno de vosotros esta interesado en leerselos, que sepáis que durante ese periodo de tiempo vais a hacer pesas de lo lindo

Africanus, el hijo del cónsul.







Estos dos ejemplares pesan lo suyo. Como en el caso anterior también son parte de una trilogía, de hecho, no faltará ya mucho para que Follett cierre el circulo y escriba la tercera parte de The century. Son dos libros entretenidos, pero excesivamente largos.

La caída de los gigantes 
El invierno del mundo




Y ahora os muestro la joya de la corona: Un mundo sin fin, de Ken Follett. Es el libro más pesado de todos los que aparecen en la entrada. No lo he leído todavía, pero que queréis que os diga, me da miedo leérmelo en la cama y que me venza el sueño. Me haría papilla y tendrían que llevarme a urgencias de inmediato.





Otro par de libros de mi biblioteca que sirven para intimidar a un ladrón. El de 2012 es bastante rollo y malo, y además tiene una letra minúscula. El de Hannibal tampoco me gustó: demasiadas vísceras y poco creíble.



Y para ensalzar el libro de bolsillo como corresponde os dejo estos tres magníficos libros.  Como veréis el peso es ínfimo, se manejan con facilidad, ocupan poco espacio y se lee en ellos infinitamente mejor que en un e-reader. Así deberían de ser todos los libros: ligeros. Por mi parte queda meridianamente claro que la mejor forma de leer un libro es un su versión de bolsillo.

Relatos de los mares del sur

La mirada del adiós 
1280 almas

Espero que os haya resultado entretenida y curiosa la entrada. 

¿Te gustan los libros pesados o los encuentras incómodos?
¿Cuánto crees que debería costar un libro en función de su tamaño y formato?

Miscelánea literaria
Artículo: DavidMore