10 julio, 2011

El frente ruso

El frente Ruso, de Jean-Claude Lalumière es uno de los últimos libros publicados por  Libros del Asteroide. También fue una de mis adquisiciones del día del libro; ¡como resistirme ante una desternillante sátira de la brocracia y el mundo empresarial .  Efectivamente hay mucho de sátira y de humor en él pero también hay un transfondo amargo y de renuncia.  
  El libro cuenta las peripecias de un joven  frances que ansía viajar y que decide que la mejor forma de conseguirlo es opositar al cuerpo diplomático. Pero tras convertirse en funcionario descubrirá que su carrera ministerial no es tal como lo soñaba.
   Cualquiera que haya trabajado en la administración sonreirá y reconocerá muchas de las cosas que Lalumière cuenta aquí:  todos conocemos a algún empleado que se limita a hacer sus funciones. En el caso de Philippe  (…) se había convertido en un maestro en el arte de la clasificación. Lo clasificaba todo, perfecta  y rápidamente, demasiado rápido ya que lo hacía antes incluso de que se trataran los distintos temas
-Escuche bien: mis funciones son las de clasificar. Y yo clasifico..
  O el episodio de la paloma. El bucle en el que se ve inmersa cualquier persona que
quiere que se preste un servicio  fuera del periodo previsto –incluso cuando las circunstancias  lo exigen.  Mientras lo leía, me venían a la cabeza situaciones similares vividas por mí
  La fauna funcionarial también es reconocible. Los Phiippe  que realizan su trabajo mecánicamente y sin salir de una rutina establecida; la secretaria  (administrativo o ...) que se limita a esperar la jubilación o el jefe inepto.   Pero no solo ellos; la organización de un desfile del Orgullo diplomático es un buen ejemplo (y sarcasmo) de cuantas acciones se aprueban en las administraciones sin otro fin que el de la publicidad,–aunque detrás no haya más que aire.
     Libros del Asteroide es para mí sinónimo de calidad, pero creo que  esta novela no está a la altura de otras que he leído de esta misma editorial. Pertenece al grupo de los libros "para leer, pero no para tener".  De todas formas, es una novela bien escrita. y que se lee con facilidad .

 Una pregunta muy frecuente que se hace a los  escritores  es cuanto hay de ellos en los libros que escriben.  Sería interesante  preguntarnos también cuanto hay de nosotros en nuestras lecturas.  Me temo que en este caso hay mucho de mi experiencia laboral y por ello pesa más la parte amarga.
  La burocracia es una máquina gigantesca manejada por pigmeos
HONORÉ DE BALZAC