28 mayo, 2012

Algún día este dolor te será útil

Título:
Algún día este dolor te será útil.
Autor: Peter Cameron
Editorial: Asteroide

ISBN: 9788492663545
Traducción:  Jordi Fibla

Pág.: 248
Precio: 18,95 €


Autor: Peter Cameron

Esta novela es una más de las pequeñas joyas que Libros del Asteroide regala a sus lectores, a menudo procedentes de la inagotable cantera norteamericana, y con frecuencia obra de autores inéditos o totalmente desconocidos en nuestro país, razones todas para alegrarse de la publicación, y del ojo de la editorial. “Algún día este dolor te será útil” es una vuelta de tuerca al conocido tema del adolescente en conflicto como el mundo- probablemente una redundancia- que se encuentra ante un momento de su vida decisivo, que condicionará su futuro y define su posición ante el mundo: las relaciones familiares, las preferencias sexuales y los estudios. El protagonista, James Sveck, acaba de terminar el colegio y ha sido admitido en la prestigiosa universidad de Brown, pero no tiene muy claro que le gustaría estudiar allí. Trabaja de manera poco convincente en la galería de arte de su madre, que acaba de casarse por tercera vez, y sueña con comprarse una casa en alguno de los estados del Medio Oeste, en la que pueda dedicarse a leer y evitar el contacto con los demás. Porque ese es el problema de James: no soporta a los adultos, como ocurre con tantos adolescentes, y se soporta mal a sí mismo, cosa que ya no tengo tan clara que les ocurra a los adolescentes, al menos con la misma intensidad. El protagonista mantiene una fría relación con su padre, y
también con su madre, que regresa pronto de Las Vegas, y da por terminado ese tercer y breve matrimonio al descubrir que su recién estrenado marido le ha birlado las tarjetas de crédito. Las únicas personas con las que parece entenderse son su abuela y John, el hombre que se encarga realmente de la galería de la madre, en la que no se necesita demasiado personal, y menos durante el verano neoyorquino. El protagonista asiste a un seminario para estudiantes sobre la sociedad americana, en el que protagoniza una “espantá” que alarma a sus padres y a su hermana Gillian, que descubren que algo va mal con James. A su vuelta las cosas se complican aún más cuando contesta al perfil que John publica en una página de contactos gay…. La novela, como decía, es ágil y narra con sutileza los conflictos emocionales, la peculiar visión del mundo del protagonista y de los personajes que se mueven alrededor, magníficos el de la abuela y la madre, y algunos de los diálogos tienen una frescura y una intensidad llamativas: por ejemplo los que sostiene James con la psicoanalista a la que le envían tras el incidente ocurrido durante el curso de historia americana. “Algún día este dolor te será útil” toma la forma de un diario, que va desde julio a octubre de 2003, en el que la narración en primera persona traslada todo el peso de la historia al protagonista, pero que proyecta una luz llena de matices sobre eso que ha dado en llamarse una familia desestructurada- y que probablemente sea una nueva forma de estructura familiar que ha llegado a las sociedades contemporáneas para quedarse: familias que no necesariamente viven juntas, o lo hacen a tiempo parcial, segundas y terceras parejas que tienen hijos en diferentes momentos, un cambio en las relaciones de poder y en el concepto de autoridad paterna- o materna-, cuando no su desaparición. Sobre la novela planea la ciudad de Nueva York, personaje de tantas otras, y los ambientes artísticos y culturales en los que se mueven los protagonistas, pero a la vez los anhelos de James, por ejemplo de tener una casa en Indiana o Tennessee, nos traen el paisaje geográfico y social de una país cuya extensión le convierte en un continente y cuya literatura sigue produciendo obras tan notables como la que nos ocupa. Magnífica.
Crítica: Tomás Rubial