27 agosto, 2012

La portera


En el primero A vive la pareja ideal. Caminan siempre muy unidos. Él con su mano sobre el hombro de ella y, detrás, su parejita. Niño y niña. Rubitos los dos. Los pequeños se entretienen jugando con el perro de la señora Luisa, la del segundo B. Una anciana entrañable que todos los días echa de comer a las palomas en el patio donde ahora pueden ver las sábanas de la del tercero que es una mujer muy seria y trabajadora. También es suyo el piso de enfrente. Lo tiene alquilado a unas estudiantes extranjeras. 
Yo lo sé todo. Llevo en esta portería media vida. Y eso es todo lo que contaré. No diré nunca que he visto los moratones que la del primero oculta con las gafas de sol. Ni que odio limpiar el patio porque esa vieja loca tire por la ventana los restos de comida. Tampoco hablaré de las del tercero y de quienes suben con ellas a cualquier hora del día. 
Yo no sé nada. ¿El joven del ático?. Solo puedo decirles que se alquila. Tiene los techos bajos pero es muy luminoso. Está vacío desde el miércoles. Por favor, no saquen esas imágenes del rellano. He intentado limpiarlo, pero no hay manera.
Texto: Mar González Mena

Narración: La Voz Silenciosa
Más Historias de portería aquí.