27 noviembre, 2012

El viaje más largo


Obra de Romina Andrea V.
Me pediste que posara para tu cuadro, necesitabas alguien que transmitiera dulzura, decías. Sabía lo importante que era para ti, de él dependía tu futuro en la Galería. Accedí gustosa y acudí día tras día al estudio dónde las horas transcurrían lentas, muy lentas, y tus ojos posados en mí revelaban todo lo que de ti no sabía.

Conforme pasaba el tiempo fui penetrando en tus pupilas, atravesando mares luminosos dónde cada sensación era diferente a la anterior, conocí más en esos días que en toda mi vida. Nunca hubiera podido imaginar lo que en ese viaje aprendería.

Concentrado en tu obra tu cuerpo resplandecía, tus manos eran mariposas que revoloteaban creando vida, me dijiste cosas que no comprendí, pero en mí crearon la magia de vivirte (vivirme) como jamás sospecharía.

Olvidé mi cuerpo, su existencia, dejé de tener presencia física; sin darme cuenta, no sé cómo ni cuándo, fue en el cuadro donde mi viaje terminó. Tus palabras y el aleteo de tus manos no eran otra cosa que brujería.


Texto: Maribel Martínez Montoro
Narración: La Voz Silenciosa