25 abril, 2013

Mamá mirla y su pollo que desafina

—Hola, vecina. ¿Qué tal los hijos?
—Bien, bien. Aprenden, crecen. Crecer, tengo uno que crece rápido. Quizás será por eso que canta mal, con un acento extraño.
—Con lecciones particulares u ortofonía lo solucionarás.
—Me costaría un dineral. Cuando mi marido cante con los otros yo podría atender más al gordito.

—Tilili, trililili.
—Píu, píu.
—Trilili, trilili, tri-li-li.
—Pí-u, pí-u.
—Trilililiii —se enfada la madre.

Pasa un cuervo.
—HOLAA.
—Trilili, trilililili.
—Píu, píu.
Se enfada la madre otra vez:
—trililililililiii.
—CALLAA.

La mirla y su gordito huyen al nido. Antes de dormir el pollo repasa la lección:
—Tíu, líu, cucú; cucú, cucú.¡Cucú!
Y se duerme satisfecho.

Texto: Catherine