22 noviembre, 2013

Facciones

Imagen tomada de Internet
La Nariz curva de Sarabia había nacido de un derechazo de su padre hacía 50 años; y era hermana mayor de la mejilla dividida en dos por una cicatriz, hija de una puñalada mal cosida. Todo por una borrachera de Seracian el día del casamiento de Marga y Sarabia.

El mentón firme le había permitido hacerse un lugar y ganarse un nombre, comprarle la casita con jardín a Marga.

Para poder mantener la casita de foto de revista americana, tuvo que dejar que Carlos “el tornado” Tinsari le dejara una ceja cruzada por un Jab de Izquierda, que no dejaba crecer el pelo en una franja ancha y que picaba cuando la humedad era mucha. Y la humedad era mucha en Chajari.

Los ojos del campeón de Chajari, famosos por su fulgor verde de gloria, hoy estaban lechosos mirando el vacío de una morgue en la que nadie lloraba.

Las muchas marcas particulares de Sarabia ayudaron a identificar el cuerpo.

Solo, como cuando suena la campana, al campeón le contaron 10 y lo despidieron un Cabo y un médico que de boxeo no sabía nada, se le veía en la cara.

Texto: Sebastian Fruncieri