12 diciembre, 2013

Laberinto


Me perdí en el mismo laberinto que tú, donde las palabras suenan desgarradas, donde los sueños colman versos, donde la pluma roza la luna en nuestras noches en vela. Un lugar repleto de frases enrevesadas fieles a nuestro destino.
Buscando una salida topé con la puerta de las causas perdidas y me senté en el mismo umbral donde los silencios hacen dudar. "no soy de aquí ni de ningún lugar, sino de donde fui, de allí donde el aire da la vuelta y realza las mejillas sonrosadas".
Atrapado en el tiempo me he quedado a solas con mi destino sí, con mi destino. He creído que el viento susurra mi nombre y de flor en flor flotando como una burbuja lo asumo sí, mi destino. Perdido en esos cuentos que llevan mi nombre, perdidas del reloj todas las agujas. Trazo sentimientos convertidos en palabras, situaciones de (des) ánimo incomprendido. Abro los ojos.
Y al despertar agonizo y recuerdo esa (tu) dulce voz susurrando mi nombre. ¡Buff! ¡Qué miedo me da el despertar de los sueños! Me transporta sin quererlo a la realidad carente de sentido que vivimos hoy en día. ¿Te parece?

Texto: Gustavo García Pradillo