20 abril, 2014

¿Cómo pedir que te hagan una reseña de tu libro?

A diario, recibimos en La Esfera Cultural mails similares al que a continuación transcribo, obviamente sustituyendo nombre y título de la novela:

Buenos días. Soy David David, autor de la novela "Serpiente Roja". Una novela de ciencia ficción de éxito en su categoría. A continuación le enviamos una pequeña sinopsis y los datos de la novela. Estaríamos agradecidos de contar con su aportación para poder darnos a conocer tras nuestra publicación (31 de marzo de 2014).

Y en el mismo cuerpo del mensaje una sinopsis de 4 líneas, los datos del libro y un vínculo a una página, habitualmente de Amazon, para poder comprarlo.

¿Las personas que envían este tipo de mails piensan, de verdad, lo que están pidiendo?


                    Así no debes pedir que te hagan una reseña literaria. Imagen Max Payne
Hace algunos años, en un blog muy poco conocido, leí una nota bastante destacada de su autora que decía: «No molestarse en enviarme libros para su reseña, ni pedirme que realice ninguna mención». Era un blog monográfico de reseñas literarias y me pareció
una prepotencia por su parte y más cuando era un simple blog sin apenas seguidores, ni muchas visitas.

Pasado el tiempo entendí a la autora de ese blog. Por lo menos a ella le enviaban los libros, pero en los últimos tiempos los autores y algunas pequeñas editoriales pretenden que le hagas la reseña y que también compres su libro. O que transcribas, literalmente, lo que ellos te mandan. Lo maravilloso, exitoso y bien escrito que está su novela.

Ésta, aún siendo ficción, podría ser la situación:

—¿De verdad me estás pidiendo que emplee una semana de mi tiempo en leer tu libro y varias horas más en reflexionar sobre él y escribir una reseña?
—Sí.
—¿Y no te perece que es un trabajo muy grande y que no me gusta el género, ni la temática sobre la que escribes?
—No importa. Y además que la reseña ponga el libro por las nubes, y que pases por alto todas las deficiencias que pueda tener.
—Pero es que no tengo el libro, ni tiempo.
—Te paso el enlace para que lo compres. O te paso directamente la reseña y la publicas. ¿Qué prefieres?

¿Quieres conseguir que te hagan una reseña literaria de tu libro?

Pedir por pedir no funciona. Sabemos que el “no” ya lo tienes, pero si te lanzas hazlo por lo menos bien, con tacto y utiliza todo el arsenal que tengas: humor, invéntate una historia, un buen material promocional, un envío personalizado... que el blogger o el medio consideren que reciben algo a cambio.

  • Cómo NO pedir una reseña de tu libro: “¿ola, k ase, me haces una reseña de mi libro? Si lo tomamos con humor igual nos reímos un rato, pero aunque yo piense que eres un tipo gracioso, hacer una reseña es muy costoso y no te la realizaría ¿Sabes por qué? No te conozco absolutamente de nada. No formas parte de mi Monchu y no tengo una relación suficientemente “íntima” contigo para hacerte un favor. Tendrás que currártelo un poco más.
  • Cómo SÍ pedir una reseña de tu libro: en la vida todo es un dar y recibir. El recibir puede consistir únicamente en que hagas sentir bien a la persona que te hace un favor. En tal caso necesitas contar una historia. Incluso antes de “atacar” debes establecer algún tipo de relación con tu blogger objetivo, como podría ser un comentario en alguno de sus posts, tuitear sus contenidos, escribirle un mail o cualquier otra cosa que te convierta de un desconocido a “me suena de algo”.

Internet está inundado de reseñas literarias. Todos sabemos que son reseñas sin valor. Realizadas por compromiso, habitualmente por amigos y conocidos que tienen un blog o un medio, y que en muchos casos ni han leído el libro. Debes de elegir como objetivo aquellas plataformas que le darán credibilidad a la reseña. Y aceptar las malas críticas. Un buen crítico o blogger es honesto con lo que escribe y comparte. Las reseñas no se hacen para destacar solamente las bondades de un libro. Desconfía de aquellas que no reflejan ningún punto débil. Todos los libros tienen alguna fisura.

 ¿Y si te pido que compartas este artículo? Tras leer este Editorial, ahora ya nos conocemos un poquito. Pero solo si te ha gustado. No te costará tantas horas como leer un libro.

Hasta el próximo Editorial del domingo
Artículo: Francisco Concepción


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