25 julio, 2009

Fue solo con mi Consentimiento


Me intentaban tumbar hacía mucho tiempo, aunque superaba las estocadas y sanaban fortaleciéndome. Persistían en su empeño por derribarme y yo persistía en disimular las heridas, convirtiéndolas en parte de mi ser, en mi decoración. No cesaban en el intento y externamente ni me movía, disimulaba y aparentaba que me llenaba de más fuerza, pero interiormente me deshacía.


Por probar, bajé la guardia, mi alerta… y con mi consentimiento se ensañaron y me destruyeron. Apenas duró. Insisto que con mi consentimiento. Y se dieron la vuelta y miraron satisfechos, les había costado mucho, en esta ocasión no entendieron el porqué resultó tan sencillo. Sonrieron. Pero no se percataron que quedé sujeto a un intangible hilo de seda y allí permanecí agarrado durante días. Llorando y lamiéndome el alma… pensando que igual tenía que haber caminado arrastrándome, sin brillo, sin altanería, que era lo que pretendían. Tras unos días me levanté, sin que se dieran cuenta, a lo “zorro” y por lugares inhóspitos caminé sin fuerzas, pero con altanería y me lo creí otra vez. Pero volví a caer sin que nadie me empujara, en intenso silencio, sin que nadie se fijara en mí, como una marioneta sin hilos, como un títere sin una mano dentro. Como una verdadera mierda busqué donde apoyarme, donde agarrarme al latido y otra vez me levanté, aunque esta vez sin altanería. Mejor dicho, me puse en pié, a expensas que una mínima brisa me vuelva a poner en el lugar que todos creen que estoy y desean que permanezca. Y aquí me encuentro… sin aprender la lección, sin saber si resistiré la brisa de este invierno, que me dicen se presenta muy fría. Todo gracias a que lo consentí, que no crean que triunfaron por sí solos.


Texto: Francisco Concepción Alvarez

9 comentarios:

  1. No olvides que no importa las veces que te caigas, siempre que te levantes una mas.....y si es preciso que los amigos te den una mano te la darán, no tendrás que pedirla.........

    Muy buen tema.

    Cesc

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  2. Entre tantos que somos marionetas existen las especiales,las más valerososas, las que se mueven con hilos invisibles difíciles de percatar que las llevan hacerse muy grandes, aún más...

    Un texto conmovedor.

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  3. A veces hay que lamerse las heridas para poder sanar. De hecho, nadie puede lamer tus heridas por tí.
    Y caer y levantarte, y caer y levantarte y caer y levantarte y...
    Dicen que sólo se cae del caballo quien monta a caballo. Sólo quien se arriesga, vence.
    Y ¿qué es la vida sin correr riesgos?

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  4. La fortaleza siempre es una frontera ante los enemigos...

    Buen relato!

    Saludos!

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  5. Francisco Concepción25/7/09, 23:02

    Con comentarios como los que realizan, es imposible que uno caiga.
    Gracias.

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  6. IMPREGNADO DE TRISTEZA DE UNA FORMA QUE NO SE APRECIA AL PRINCIPIO. IGUAL QUE LA IMAGEN, AMBOS SON OSCUROS, MUY OSCUROS.

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  7. Me ha recordado momentos de rabia controlada ante la impotencia que emana de situaciones antetodo humillantes. Por eso hay que engañar a la pena diciendo que Fue sólo con mi consentimiento. ¿He captado el mensaje? ¿Estoy en otra esfera? Gracias FranCo por el texto

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  8. Francisco Concepción30/7/09, 23:27

    Mirkhov, solo decirte que el texto está escrito desde la rotura y desde las entrañas. Es un acto de desahogo, no tiene merito literario. Gracias a todo por sus comentarios.

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  9. Cuántas imágenes interesantes. Qué manera tan directa y clara de exponer la vulnerabilidad y en el fondo la vida.
    Te haces entender por cualquiera que haya reflexionado en eso de ser humano.

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