20 agosto, 2009

Pues eso mismo, canario

Estoy aquí porque he escrito un comentario ocurrente. A continuación, el enlace.

Para aquí ya tenéis que haberlo leído.

Pues bien: esto es el ser de los blogs. No tiene que ver sino de refilón con las palabras que aquí se escriben y tal. Porque es una consecuencia.

De Diderot desquiciado, tirándose de los pelos, gritando: “¿¡Qué he hecho!?”

Aquí hay un dislate temporal, porque durante su magna empresa no veo yo al tal Diderot tirándose de los pelos ni desquiciándose ni gritando -al menos no eso.

No pasa nada.

Tal vez, un aristócrata venido a menos.

Moraleja, mis queridos proletarios del conocimiento: Carlos I, Brandy de Jerez.

Por otra parte:

Conque una esfera es lo que te traes entre manos. Muévela, así, hasta que por fin te engañes del todo, cómo puede ser, una esfera en este plano, y encuentres que no tiene aristas. Puedes, pero ni se te ocurra decir Rosebud. Otras palabras prohibidas: crisol; libertad; arte; cultura.
Si algún día voy cruzado prohibiré incluso ser humano.

Son las fiestas del pueblo y ya explotan los primeros petardos. Oh, sí… música pastillera…

Después de esta copa, ducha y a la fiesta.
He dicho.
Y basta.