21 octubre, 2009

¡Al Abortaje!

Las ratas soplan antes de morder. Sueltan un aliento cálido que adormece, que engaña, como los curas. De hecho no veo muchas diferencias entre las ratas y los clérigos cristianos. Unos soplan antes de morder y otros soplan antes de violar. Pasan la manita sobre el niño de turno y los padres consienten. No hay problema, aquí está a salvo de sí mismo, sólo se masturbará si nosotros se lo pedimos. Sólo será un gran hijo de puta si nosotros se lo enseñamos. Sólo se contaminará con nuestra basura, la del resto del mundo ni la olerá, no le importará. Los pobres son más pobres si los miras de frente, si te pones a su altura, pero desde arriba no es lo mismo, no los hueles. Nuestro Señor viste de oro y seda y tiene la nariz taponada (...)
Artículo de opinión
El Extranjero (JRamallo)