09 octubre, 2009

Pantomima


Soltera y solvente.
Consumiendo pitillos uno tras otro en esa ventana sin alma,
y con la mirada lúgubre del que espera y desespera.
Maldita palabra que suena a insulto, siendo la mente la que está agonizante.
Saber identificar una cuerda rota en un violín añejo, que intenta seguir con la majestuosidad barroca de una época de gloria.
Muere por ser normal, pero la locura de aparentar divinidad consume su vida en un cauce equivocado.
Fuerte comedia de insultos a la dignidad humana...


Autora:  Inma Vinuesa