06 enero, 2010

Camaleón en un teatro

Estilizado, rómbico y genial danzante,
giras, rotas, en torno a un rico escenario,
cautivas la atención en tu comedia del arte,
peón en el bello teatro, pero gran juglar libertario.

Fascinas tú, arlequín, en tus pasos menguantes,
más ligeros a medida que atrapas en tu espiral baile
al espectador preso de una trampa semejante,
a la de mirar sus inquietudes y reírse sin desaire.

Cómico maquillado, siempre deslumbrante,
tu rostro a veces dulce o cruel, es misterio,
pocas ocasiones es capaz de descifrarse.

Ahora se baja el telón y el drama se para,
termina tu representación, hoy fue brillante.
Dime, ¿a quién encantarás de nuevo mañana?