08 abril, 2010

Pudo ser, como tantos otros


Hoy podría haber sido un gran día, como reza la canción, y solo ha quedado en aspirante a serlo. Hoy podía haber sido el día más horrible de mi existencia, pero también ha quedado en simple aspirante. Hoy podía haber sido la jornada más feliz de mi vida, pero aún sueño con que llegue ese día. También podría haber sido el día más amargo de mi existencia, pero he digerido muchos con más sabor a quinina que este. Hoy podría haber conocido al amor de mi vida, pero no ha sido así, ya lo conocí. Podría también haber sido la fecha de mi gran desamor, afortunadamente no ha sido. Hoy no he cosechado el mayor de mis éxitos, ni el más grande de mis fracasos, de ambas experiencias ya he lamido. En esta jornada, por no volver a repetir la palabra día, no me llegó una gran revelación que cambiase mi alma, tampoco ha sido la fecha en la que partí definitivamente, es obvio al escribir estas letras. Hoy no tomé un Dry Martíni en el paraíso, ni bajé al sótano húmedo del infierno. Hoy no me emborraché con el sol, ni follé con la luna. Hoy no recuerdo nada en especial, nunca lo asociaré a ningún hecho relevante. Ha sido y será uno de esos miles de días que he vivido y no recuerdo. Otro día en el que he respirado y mi corazón ha palpitado 80.000 veces, como suele ser habitual. Será otro día del que nunca me acordaré. Otro día olvidado de otra alma de las que nadie se acordará. Almas que hemos caminado en este mundo. Siempre de puntillas y sin dejar huella.