27 mayo, 2010

Retales de mi vida



Lo primero que hacía nada más llegar a su casa era quitarse los zapatos.
El contacto con la frialdad del suelo le recordaba que estaba viva y la sangre seguía fluyendo.
Después de dar un par de vueltas y comprobar que todo estaba en su sitio, se quitaba la ropa y se ponía el pantalón de flores, el suelto, el que le hacía flotar.
Encendía el ordenador, se conectaba con el mundo, y leía su correo, cada día algo sorprendente.
Se echaba hacia atrás en su sillón, respiraba un par de veces con los brazos en alto y cerraba los ojos, estiraba su cuerpo e intentaba no pensar por un segundo.
Reiniciaba su pensamiento con una misma frase: “que suerte tengo de estar aquí”
Ponía a Miguel Rios y Manolo García (insurrección) “Donde estabas entonces”, retales de mi vida.

Más aquí