11 junio, 2010

Hermanos



Me coloqué, como un círculo, tirada en el sofá aislándome de toda luz.
Entre dos espigas está mi pensamiento, iguales pero confusas, queridas pero dañadas.
Dos imágenes que matan el pasado, y que enfrentan un cruel futuro.
Una se alza fuerte y firme, la otra va doblando su impulso silencioso, permitiendo con delicadeza y humildad que veamos su sufrir.
Ideas que maduran en una mente sana, frente a pinceladas caóticas de resquebrajados pensamientos.
Soledad acompañada por la imagen viva de un espejo roto, caminando con la luz del hermano, y volando sin alas a su vida.
¡Qué se espera de este sufrimiento compartido sin reparto!, ¡qué se espera de un futuro quebrado sin anhelo!.
¿Donde está la justicia de este mundo, que permite asistir al tormento de dos almas gemelas rotas por la crueldad del destino?.