11 noviembre, 2010

Siempre me has dado suerte



Una pequeña luz en la inmensa oscuridad de una fosa viviente, así fue tu primer reflejo, la primera imagen de tu existencia.
Sólo unas cuantas veces coincidimos, pero cuando nos cruzábamos las miradas en ellas veíamos lo que nadie ve, esa conexión transparente de la atracción humana.
Vivimos pocos momentos llenos de un constante fluir de emociones entre los dos, solo con la presencia de nuestros cuerpos enfrentados, sin roces ni palabras.
Hace tiempo que no sentía toques diferentes en mi día. Hoy te he vuelto a ver y has resumido con una frase nuestros breves encuentros.
-Siempre me has dado suerte.
Texto: Inma Vinuesa
Narración: La Voz Silenciosa