29 diciembre, 2010

El fin



-No veo nada –dijo la voz-. Ya no puedo ver nada.
Y el silencio se extendió sobre nosotros del mismo modo que aquel extraño virus se había propagado por la Tierra y nos había convertido en ciegos.
El planeta azul ahora era negro. La era de los hombres había tocado a su fin.
¿Y nosotros?, ¿qué sería de nosotros? Nos fuimos dispersando despacio, tropezando tristemente con los objetos.


Texto: Luisa Hurtado González