16 enero, 2011

Sombra

Soy tu sombra, porque yo estoy ahí siempre, cuando lloras, cuando ríes.
Soy aquel que ayuda a que tus penas desaparezcan o que tus alegrías nunca callen.
Soy tu sombra, pues porque tú eres mi sol. Mi estrella distante, que acoge en sus brazos el calor que derramas.
Soy tu sombra y tú siempre serás mi sol al que rendido estaré por toda la eternidad.

Texto: William Ernest Fleming