23 marzo, 2011

A lo Monroe

Me dijo que es un viejo que cumple setenta. La familia en peso se lo está celebrando. Quiere que toque a la puerta, cante el cumpleaños feliz a lo Monroe y, luego en sus rodillas, le dé los globos y un boquinazo restregando mi carmín rojo por sus morros. Todo por ver la cara de ella, la bruja, que bien merecido se lo tiene. No sé... no sé... cómo saldré de esta, aunque dos mil euros valdrán la pena. Sacará fotos y las colgará en internet: Tremendo escándolo, y yo por medio. ¿Y si me lo impiden? Dijo que estará allí, que no me preocupase, abrirá la puerta y me guiará hasta el salón donde estarán tomando champán y con los regalos para el viejo. Se llama Emilio, le flipan flacas y con tacones altos. Quedará hinoptizado conmigo, me dijo, que era una gata de su gusto, que no me rechazará. Pero con la bruja que tuviese cuidado, capaz es de darme un bofetón. Si así ocurriera, añadirá la mejor foto para el escándalo.


Texto: Dácil Martín
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