27 mayo, 2011

Presentación de Oscurece en Edimburgo en Tenerife (26 de mayo)


Los que tuvimos la oportunidad (perdón, el privilegio) de asistir anoche a la presentación de Oscurece en Edimburgo en el Salón Principal de la Sede de CajaCanarias en Tenerife, disfrutamos de uno de esos momentos mágicos e inolvidables.

Enhorabuena a los plumigos como decía Marcos que le gustaba que los llamaran, arrancando de todos nosotros una sonrisa. Enhorabuena y gracias por el acto que prepararon y nos regalaron.

Con una presentación excelentemente bien llevada por Iván González (cada día crece más como presentador de libros) empezó el acto dando paso a la banda sonora. Sí, porque ya no solo Oscurece en Edimburgo es especial por ser un libro escrito a siete manos, sino que tiene también música, y con los acordes celtas del dúo de cámara formado por Mark Peters y Martina Warecka, comenzó nuestro viaje por Edimburgo.

Una invitada de excepción fue
 la escritora canaria Elsa López. Un lujo. Nos emocionó a todos con su relato sobre la experiencia que supuso para ella leer Oscurece en Edimburgo. No hizo falta que al final se cruzara conmigo a la salida del acto y me dijera “Oscurece en Edimburgo me ha gustado mucho. Si no hubiera sido así no lo hubiera dicho”. No hizo falta porque la emoción de sus palabras así lo dejaron claro en su intervención. Especialmente valiosa fue su aportación cuando manifestó que leyó Oscurece en Edimburgo sin leer quién había escrito cada capítulo y que fue capaz de sentir como al final parecía como si un solo autor habiera escrito el libro. Al final las siete notas formaron un solo acorde. Un acorde lleno de armonía. Tal como dijo Francisco en su intervención “el escritor perfecto”, mezcla de ironía, imaginación para crear personajes, habilidad descriptiva, riqueza verbal, síntesis, capacidad para recrear con maestría el erotismo,...
Lo mejor de cada una de las 7 plumas: Amando, Anabel, Francisco, Ana, Marcos, Inma y Dácil
La noche alcanzó su clímax cuando se unió a la fiesta, después de cruzar todos nosotros los dedos y gracias a los milagros de la tecnología, Anabel Consejo desde Lleida. Los que estuvimos presentes no pudimos reprimir nuestras ganas de acompañar con aplausos sus primeras palabras. El "más imposible" de que Anabel haya estado presente con los otros cinco plumigos Canarios, lo interpreto como un guiño hacia el mismo espíritu que ha hecho posible Oscurece en Edimburgo. Un espíritu que nos enseña que no hay metas imposibles o inalcanzables. Solo hay que creer, ser honesto y trabajar para hacer que los sueños se hagan realidad.

Sigue emocionándome esta historia de 7 Plumas.

Sólo falló una cosa. Yo.  Esta vez no me acompañó mi cámara. Algo imperdonable. Pero espero, aunque sean de poca calidad, recolectar alguna foto del móvil para podérosla mostrar.