30 agosto, 2011

Perdida

 
Lo peor es que no me quiero encontrar.
O lo mejor.
Vagar y divagar por este bosque de cemento
donde sólo huelen a pino los ambientadores
y los semáforos me señalan órdenes
que ya no pienso cumplir.
Callejear como una perra
sin collar ni vacunas,
sin necesidad de marcar territorio
ni extender olores.
Reconcentrada como el zumo de la sabiduría
que sabe más por lo que duele que por vieja.
Recalcitrante en mis convicciones
única religión que como agnóstica ladro.
Habitada por mis pulgas, malas o buenas,
pero mías.
Me rasco donde me pica,
me lamo donde me place,
y la lluvia me moja más que nunca.
Perdida en la felicidad de lo evidente,
en el paisaje de lo tangible y
en la convicción sana de que soñar
no sale gratis.

Texto: Anabel Consejo Pano
Narración: La Voz Silenciosa