28 octubre, 2011

Las amo. Son mías


- ¡Que llueva, que llueva…! Jajaja… Así crié a la primera. Así edifiqué su mundo. No existía otro.
- ¡Tengo miedo! ¡¡Ahhhh!!… De esa forma me suplicaba, lloraba. Así me comporté con la segunda. Así tinté su existencia. Así esbocé el mundo que le inventé. Su universo, para ella tampoco existía otro.
Las quería de igual manera, de forma infinita. Pero la vida tiene un componente de suerte. A una le tocó el blanco y a la otra el negro. Lo siento mis niñas, mis amores…Es la vida, yo no tengo la culpa.
Cuando ambas supieron de la existencia una de la otra, todo se desmoronó. Ser un Dios irresponsable hace que te derrumbes cuando dejas de serlo. ¿Por qué les tocó a ustedes? ¿Y a mí?

Texto: Francisco Concepción
Narración: La Voz Silenciosa