29 noviembre, 2011

Se busca


Es inútil. La he perdido. Por más que quiera que vuelva, tengo la sensación de que se ha ido y dudo mucho que algún día me deje volver a disfrutar de su compañía. Habíamos llegado a un estado de entendimiento total: estaba cuando la necesitaba, o al menos la mayoría de las veces, discreta con mi mediocridad y comprensiva con mis errores. Destacaba mucho más durante mis largos periodos de silencio, poseyendo la extraña virtud de aparecer en el momento más inesperado, aunque con frecuencia lo hacía de noche, cuando la casa se apagaba y el mundo a mi alrededor dormía. Era entonces cuando le gustaba susurrar en mi oído, alterando mis pensamientos con el simple roce de sus palabras.
Han pasado unas cuantas semanas y
sigo sin tener noticias de ella. Me consta que tiene mucho trabajo, pero yo siempre soñé con poseerla para mí solo. Ahora comprendo lo ingenuo que he sido, intentando retener agua que se me filtraba entre los dedos…
Se ha ido. La inspiración para escribir se me ha escapado y ni tan siquiera ha dejado una nota de despedida; me quedan sus poco agraciadas hermanas gemelas, Falta de ideas y Ausencia de imaginación, como únicas acompañantes en esta nueva etapa que ahora comienza. Trataré de buscarla y, cuando la encuentre de nuevo, prometo que todos se enterarán de su vuelta. Porque siento que nunca tendría que haberse escapado.
Texto: Miguel Ángel Díaz Fuente