21 abril, 2012

Media vuelta


Una piedra en el camino no es una metáfora de la vida, es la puta piedra que me partió en dos la espalda y que me dejó paralítico.
Podría haberte pasado a ti, pensé, respondiendo en silencio a ese interrogante perpetuo de su cara desde que entré en casa con la silla de ruedas.
Las noches son duras, calladas, sigo deseándola, nada ha cambiado. Quiero explicarle que mi boca esconde la lengua que humedecía su sexo y que buscaba ansiosa a horcajadas sobre mi pecho. Que puedo recorrerle con mi aliento y erizar sus pezones si ella me los acerca.
Que mis piernas no contagian al resto de mi cuerpo y que la piel que sigue caliente la desea el doble. Mis ojos no están ciegos, ni mis oídos sordos, ni mi mente hueca.
Tiembla cuando levanta mis piernas y pide perdón si tropieza con ellas y se aparta con cuidadoso disimulo. Cómo decirle que quiero que se acerque, perderme en sus susurros, quedarme quieto en su cuerpo, demostrarle que la quiero.
Apaga la luz, como todas las noches, y se da media vuelta para no hacerme daño.
Texto: Inma Vinuesa
Narración: La Voz Silenciosa