25 mayo, 2012

¡Adiós virginidad!


Quiero dar las gracias a todos los que con sus consejos me ayudaron a afrontar mi primera vez. No me resultó fácil, ni a la postre se puede decir que fuera la mejor. Me habían instruido concienzudamente, llevaba la teoría bien aprendida en mi cabeza pero claro, la práctica era otro tema. Y debía ser yo quien lo ejecutara. Recuerdo que previamente y de trago me bebí un par de whiskys para calmar mi nerviosismo. Y a los preparativos, inexpertos, les siguieron irremediablemente el momento culmen. La penetración se complicó en exceso aunque finalmente lo logré. No imaginaba que me provocaría tanta excitación. Atravesar las paredes te permite cotillear en las vidas ajenas sin ser visto.
Texto: David Moreno Sanz

Narración: La Voz Silenciosa