02 mayo, 2012

Reflexiones de un viejo decrépito

Nada he escrito aún; quede pues constancia que de la nada empiezo. 
La muerte llama a la muerte y llama a la muerte, así que viene y se nos va llevando de tres en tres como poco... 
...como poco pues, según ilustres dietistas, el comer frugal es remedio sabio y económico para durar mucho, aunque eso si, bien flaco y enjuto que se queda uno; tengo para mi que esos ilustres solo quieren que la huesuda no tenga que soportar mucho peso cuando jale de nosotros para llevarnos a la nada... 
...lanada piel de viejo que se me ha ido poniendo con los años, muchas canitas chiquitas que parece que te andan diciendo ¡mira carcamal, como pasa el tiempo!... 
...tiempo y más tiempo y mas tiempo, el pellejo arrugado de puro reseco y la parca que no llega y yo avinagrado, malhumorado y a peor que voy mientras espero solo, sí, solo porque, "vaya qué ruinito te has hecho, que cuanto más viejo peor eres, pendejo, que no hay quien te aguante ni quien diga nada bueno de ti...”
...de ti dirán algo bueno cuando llegue La Segadora, tal que dijo el ínclito Macedonio Fernández, argentino de pro: "la muerte es eso que nos tiene que pasar para que hablen bien de nosotros", y añado yo abriendo paréntesis ("mientras volvemos de nuevo a la nada, que es lo que había antes de empezar este paréntesis que es vivir "), cierro paréntesis. Más nada.
Texto: Juan R. Macin