10 julio, 2012

La carta


Carlotta, o Carlitos, como quieran llamarlo, escribe. Escribir y chismear, es su pasión. Ayer, deslizó sus dedos coronados de esmalte rubí y sacó del casillero de las cartas un sobre. Era para Karina, la hija de los inquilinos de 2 A.
El vapor de la pava despega el sobre y se abre la caja de Pandora. Querida K Hace apenas un mes que te conozco, debo confesarte que al principio no me di cuenta. Me muero por estar a tu lado. Vi en vos a una chica pequeña, con lentes como yo, algo solitaria. También que no llevabas la clase de ropa que se pone la mayoría y que no te integrabas en ninguno de los grupitos que enseguida se formaron en la clase. Como yo. Entonces me di cuenta. Sos igual a mí. Lo encontré terriblemente injusto, desconcertante. He estado pensando. Reflexioné sobre esto durante dos semanas, llena de rabia. He hablado algunas veces con vos, y me derrito porque estemos juntas. Sos agradable, dulce, inteligente y soñadora. Es cierto que en una cosa importante en la vida tenemos gustos diferentes, pero dicen que para gustos están los colores. Mal iríamos si estuviéramos obligadas a escoger los amigos entre los que tienen los mismos gustos. Es esto lo que te ofrezco, ser amigas, con todo el que implica. La amistad es un proceso que puede llegar muy lejos. Tanto tú como yo la necesitamos. Una amistad sin prejuicios ni miedos, que seguro nos llevará a otros universos de placeres. No me ofenderé si un día intentas seducirme, sólo puedo afirmarte que seguro que te diré que sí. No me importa nada, de lo que piensen otras personas, no daré excusas a nadie, no disimularé nada ni tampoco explicaré nada. Si yendo por la calle tomás mi mano, no la rechazaré y si haciendo esto transmito en algún sentido algo más de lo normal, bienvenida sea la mano. El siguiente paso será tuyo y no me sentiré decepcionada si decides que nuestra relación sea la de simples compañeras de clases. Aunque me encantaría que descubriéramos quienes somos y hasta dónde podemos llegar. Te prometo que la pasaremos rebien. Te lo aseguro, te va a encantar, ya tengo experiencia. Si es así, llamame, te veré en tu departamento. Sé que tus padres se han ido por un mes de vacaciones a Italia y estás sola, al cuidado de la portera. TE 03414343355 Marce Carlotta, ángel del edificio. toma el teléfono y combina la cita para esta misma noche. Al llegar Karina del supermercado le dice -Ay chiquita, esta noche te visitará una amiga. Llamó por teléfono a la portería. ¿Quién le habrá dado el número? No sé, pero me dijo que vendrá a las diez. Carlotta excitada, corre por el corredor lateral, par a verificar el pequeñísimo orificio que ha hecho sobre la pared que da a la habitación del dormitorio de Karina. Después de esta noche tendrá un jugoso material para escribir.
Texto: Liliana Savoia

Narración: La Voz Silenciosa
Más Historias de portería aquí.

3 comentarios:

  1. Liliana, qué bueno volver a leerte, que coincidamos aquí en estas hisotiras de portería. Tu relato es una obra jugosa, que fluye hasta desembocar en el origen de todas las musas: la observación-lícita o no-de lo que nos rodea.

    un abrazo

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  2. Paloma, que alegría me da tu comentario.
    Te extrañaba.
    Te felicito por los premios que has obtenido recientemente. Sos una genio
    Te quiere
    Lili

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