26 octubre, 2012

Un reto (39) Laura Garrido

En el silencio de la estancia
escuché una palabra, una sola,
que hizo eco en mi interior.

El ruido del público tras el cristal
interrumpió mi veneración
por el perfil de tu rostro, tan artificial.

Ella colgaba de una pared, 
una maceta sobre un piano a tus pies,
y una lámpara iluminaba
tu semblante marmóreo,
tu contorno sobre fondo negro,
y mi prejuicio enmarcado en un cuadro. 

¡Matadla!, - dijo el pintor, y
un punzón se introdujo dentro de su corazón
derramando el el suelo
color rojo bermellón.

Y tú, como era una codorniz la que agonizaba,
no dijiste ni una sola palabra.

Texto: Laura Garrido Barrera
+ retos aquí