25 noviembre, 2012

Círculos


¡Te amo, te amo y te amaré…! , cantaba Estela Raval.
Su voz me envolvía a cuarenta y cinco revoluciones por minuto y yo, asomado a la ventana en aquel caluroso verano del sesenta dos, esperaba impaciente a mi niña gitana. Como cada tarde.
Y ella, al pasar, miraba hacia arriba y me decía con los ojos que fuera a cortejarla.
Pero nunca lo hice y un día, cuando miles de hojas secas se arremolinaban en las aceras, la vi acompañada por un hombre. Un hombre que la rodeaba con sus brazos y la besaba.
Coloqué de nuevo la aguja en la primera canción del disco…
¡Te amo, te amo y te amaré…! , repetía una y otra vez Estela, mientras yo aguantaba las lágrimas y me hacía daño en las manos, de apretar las ruedas de mi silla.



Texto: Federico Fayerman Martínez
Narración: La Voz Silenciosa
Tema musical aquí