30 marzo, 2013

Magia Dominicana


Cantante República Dominicana, cantante desnuda, ilustración, dominicana
Autor: Carlos de Castro
Brenda y Manuel trabajan en un pequeño cabaret de la gran ciudad. El momento más esperado de la noche es cuando ella, sentada en el centro del escenario, canta con voz de gata viejas melodías que se trajo aprendidas de su país, la República Dominicana.

Y recuerda Manuel que cuando abandonaron hace ya diez años su querida isla se trajeron en la maleta las recetas malamente escritas que le regaló su abuelo, con plantas y brebajes mágicos para remedio y curación de males.

Y mientras Brenda canta sus canciones de amor y la clientela gime de placer, Manuel repasa tras la barra los viejos papeles.
Apazote para los nervios, Alquitira para el exceso de peso, el Romero contra el cansancio, la Verdolaga para tonificar la piel, el Cardo Santo para la diabetes y las hemorroides. Y Manuel vierte en cada trago que le piden unas gotas extraídas de la cocción de esas plantas. Al cliente estresado el Apazote, al obeso la Alquitira, al ojeroso el Romero, la Árnica para el indigesto. Y observa como todos van recuperando el tono, el color, la alegría y la vitalidad.

Y vuelve la clientela noche tras noche y le dicen a Manuel: “Dame lo mismo que ayer, que me encuentro cambiado”. Y piden mas tragos en la barra de Manuel y más clientes tararean las canciones de Brenda: “Traigo hierba santa pá la garganta, apazote pá los brotes, la la la”.

Texto e ilustración: Carlos de Castro Rodríguez
Narración: La Voz Silenciosa