19 abril, 2013

Como buenos hermanos


Jamás he visto mayor expresión de felicidad en la cara de alguien, que el día en que le dijimos a mamá que nos íbamos de casa.
Mi hermano Manolo y yo alquilamos un pisito en la otra punta de la ciudad, lo más lejos posible de la casa paterna. Papá y mamá merecían tomarse un respiro y perdernos de vista; al menos por un tiempo.
Desde niños no fuimos unos chicos fáciles. Pasábamos el día entero peleando. Creo incluso que -en la gestación- Manolo me intentó estrangular; si no, ¿cómo se explica que naciera con una marca amoratada de unos dedos en mi cuello? ¿Y motivos?... A cientos. Que si por el biberón, a ver a quién se lo daban antes. Por los juguetes o por el color de la bici y siempre la bronca más gorda se disputaba a la hora de elegir la indumentaria para el derby Madrid-Atleti… Manolo es sufridor por naturaleza.
No recuerdo ni un solo día de nuestra vida en armonía. Mamá siempre decía que había que "llevarse bien… como buenos hermanos" o que teníamos que "compartir las cosas… como

buenos hermanos", pero lo cierto es que no pudo ser.
En el piso hemos confeccionado una lista de reglas. Por ejemplo, si invitamos a una chica, o con el volumen de la música, o con la posesión del mando de la tele… Y parece que la cosa está funcionando a las mil maravillas. Esto es como todo y, día tras día, le repito a mi hermano Manolo:
“¿Ves como si uno se lo propone no es tan difícil llevarse bien?... Hagamos que florezca la armonía… Como buenos siameses.”


Texto: Towanda

narración: La Voz Silenciosa

12 comentarios:

  1. Está bien una sonrisa para una mañana de viernes.

    ResponderEliminar
  2. jaja, siendo así...
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola, amigos esféricos!

    Amando, a mal tiempo buena cara.

    Isolda, una sonrisa para iluminar el rostro que ya tenemos muchas penas.

    Gracias, por publicar este nuevo cuento. ¡Me estoy enganchando!


    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. En francés decimos "se portan como gato y perro", traducido en este caso por " ni con él, ni sin él", es decir inseparables o ...siameses.

    ResponderEliminar
  5. Catherine, inseparables por natura.

    Gracias.

    ResponderEliminar
  6. Qué terrible, estar condenados a entenderse de por vida.
    Me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar
  7. Ya lo creo, Ana J, debe ser durísimo.

    Un beso y muchísimas gracias.

    ResponderEliminar
  8. Siempre propongo que seremos nuestra infancia. De ella nunca nos libraremos.
    Buen texto.

    ResponderEliminar
  9. Hola, Francisco.

    Una buena reflexión la tuya. La infancia marca y, en este caso, mucho más.

    Gracias por permitirme estar con vosotros y seguimos inventando.

    Un abrazo.



    ResponderEliminar
  10. ¡Ah!, que se me olvidaba agradecer a La Voz Silenciosa la narración del cuento ayer por la noche.

    ¡Vaya marcha que tienen los seguidores noctámbulos del programa!
    Me sentí como en casa (quizá algo más torpe, pero como en casa).

    ¡Gracias!

    Un besazo.

    ResponderEliminar
  11. Finalazo Towanda,pobres siameses que se tienen que aguantar la convivencia.

    ResponderEliminar
  12. Hola, Carlos.
    ¡Qué bueno verte por aquí!
    Gracias.

    ResponderEliminar

Gracias por contribuir con tus comentarios y tu punto de vista.

Los componentes de La Esfera te saludan y esperan verte a menudo por aquí.

Ésta es tu casa.