11 abril, 2013

Intemperie, de Jesús Carrasco. Crítica

libro, oveja, Intemperie
Título: Intemperie
Autor:
Jesús Carrasco 
  • Nº de páginas: 224 págs.
  • Editoral: SEIX BARRAL
  • Lengua: ESPAÑOL
  • ISBN: 9788432214721
Buscaba un autor que publicara por primera vez en 2013 (lo necesitaba para uno de mis retos literarios) y me hablaron de Intemperie, de Jesús Carrasco. A su favor estaba el que lo tuvieran en la biblioteca del Fontán (Oviedo) y pudiera reservarlo; en contra, la campaña de marketing de la editorial. ¿Vendidos ya los derechos de traducción a doce países? ¿La mejor novela del 2013? ¡Por favor! ¡ si acababamos de empezar el año!

Buscando información sobre el autor vi que se trataba del mismo al que había tildado de esdrújulo cuando leí este artículo (llamo así a los autores que consideran que la calidad de una obra es directamente proporcional a la cantidad de palabras altisonantes que emplean) Además hablaban de él como del nuevo Delibes ¡Eso habría que verlo! 

¿Para qué mentir?, me acerqué al libro como quien se enfrenta a un enemigo al que está dispuesto a machacar. Por eso, cierta maligna complacencia me recorrió al comenzar a leer
–desde el principio asomaba el artificio y el lenguaje rebuscado, pensé-. Pero al final, fui yo la derrotada porque poco a poco fui sucumbiendo ante la historia que Jesús Carrasco nos cuenta con gran maestría. 

Es verdad que en algunos momentos, al principio más, se nota cierto artificio; también lo es que utiliza muchas palabras poco o nada conocidas. Sin embargo, eso no impide que, si no quieres buscarlas en el diccionario, puedas seguir perfectamente la historia. 

Frente a lo que algunos autores hacen (me parece un grave error), Carrasco deja que sea el lector quien “trabaje". Somos nosotros quienes tenemos que deducir los hechos. El autor se comporta como sus personajes, parco en palabra, las conversaciones entre ellos están llenas de elipsis y sobrentendidos. 

Nos da pistas para que deduzcamos en que lugar o época puede transcurrir la acción, pero no la enmarca explicitamente. Lo mismo sucede con los personajes, apenas media docena, de los que no sabemos el nombre: el chico, el cabrero, el padre, el alguacil… Todo esto le da mayor intensidad a la historia. 

Al referirse al autor y su novela lo comparan con Cormac McCarthy y Miguel Delibes; comprendo lo que quieren decir. Los espacios abiertos y solitarios en que trascurre toda la novela, o la escasez de personajes me recuerda a Todos los Caballos Bellos. También comprendo el por qué de la comparación con Delibes: un protagonista que es un chico; el mundo rural, el lenguaje ligado a ese mundo.

A mí me vino a la cabeza Menéndez Salmón, especialmente La Ofensa y Los arrebatados (el padre opresor, el pueblo castigado por la sequía). La maldad y el miedo están presentes en la obra del asturiano. El propio Carrasco aludiría a él en la charla a la que asistí en Oviedo (y por cierto, no mencionó a Delibes) Coinciden también en que sin ser un libro extenso te obliga a hacer pausas en la lectura. 

Cuando terminé de leer pensé que el título esta muy bien elegido. El chico no es el único a la intemperie, desprotegido; de la misma forma, nos encontramos nosotros los lectores ante esta novela dura y cargada de sufrimiento pero que también contiene, escondida, ternura.

Escuchar al autor resultó interesantísimo y espero no tardar demasiado en ofreceros un resumen de la charla. En cuanto a la novela, no sé si es la mejor del año, tampoco me importa; lo que tengo claro, es que es literatura de la buena y merece la pena ser leída.

Crítica: Lammermoor