01 mayo, 2013

Contra natura


Desaceleró, no era ave de vuelo solitario; pero la parvada no intentó alcanzarle. Triste dejó de batir sus alas y antes de estrellarse contra la roca, miró complacido hacia al cielo. Las aves volaban raudas y unidas. Murió sin notar que una nube ocultaba al nuevo líder.

Texto: Elizabeth Larrañaga