27 mayo, 2013

Los últimos días de La Prensa

Imaginario Cultural
Jaime Bayly es uno de los escritores más polémicos que existen en el Perú, no solo por su particular y divertida forma de realizar entrevistas en televisión, sino que también por su historia relacionada con la política y su particular estilo de escribir, que va siempre de la mano de la polémica.
escritor, Herralde, prensa
Jaime Bayly
Ganador del premio Herralde y finalista del premio Planeta, Jaime Bayly es un personaje que no deja indiferente a nadie.
Acabo de releer, su libro “Los últimos días de La Prensa”, del año 1996, y me he reído y disfrutado tanto como la primera vez.

En esta novela, Bayly nos muestra las aventuras de un joven llamado Diego Balbi (Balbicito), quien con ayuda de su abuela, ingresa a trabajar, siendo aún un adolescente, a uno de los diarios más representativos del Perú de inicios de los 80: “La Prensa”.

A medida que avanza en su relato, podemos observar, cómo un diario grande como “La Prensa” se empieza a hundir ante la mirada, muchas veces cómplice, de 
Diego Balbi, quién a pesar de querer cambiar la línea editorial y el estilo del periódico junto a otros jóvenes, termina siendo seducido por el dinero y las facilidades que le brinda la profesión.
En este diario, Balbicito conoce el mundo del periodismo, un mundo fascinante, que se encuentra compuesto por una fauna de personajes increíbles. Es así, como nos describe a periodistas alcohólicos, editores con desórdenes psicológicos y personajes que abusan del dinero del diario para su satisfacción personal.
Titulo: Los últimos días de
la prensa
Autor: Jaime Bayly
Nº de páginas: 392 págs.
Editoral: PLANETA
ISBN: 9788408050346
Dentro de los personajes hay una amplia gama de ejemplares dignos, al menos, de un análisis psicológico. Entre ellos podemos encontrar un jefe anticomunista que es capaz de arrojar a un compañero por el balcón del diario, el hijo del director que es borracho y mujeriego, el director del diario que escribe artículos de como dirigir empresas mientras la de él se hunde, la cuñada del director, que es quien realmente dirige el diario y succiona todo lo que puede (en el amplio sentido de la palabra), entre otros.

Pero para mí, el más memorable de todos es el abuelo del protagonista, un agricultor despojado de su hacienda que se pasa la vida escribiendo cartas al director del periódico La Prensa, donde trabaja su nieto, con el único propósito que le devuelvan las tierras que le quitaron durante la dictadura.

En palabras del propio Jaime Bayly:
“Mi abuelo fue agricultor desde muy joven y su hacienda era todo lo que tenía, todo lo que había soñado, su vida entera. Pero un día vino un dictador militar, Velasco, y le quitó su hacienda y no le dio un sol en compensación, y el cardenal Landázuri bendijo ese despojo. Mi abuelo nunca pudo recuperarse de esa triple desgracia: que le robasen el patrimonio de toda una vida de trabajo, que el jefe de la iglesia católica aplaudiese el robo y que lo dejasen humillado y en la miseria”.

Sin duda, una de las grandes novelas de este escritor peruano, una crónica satírica al periodismo cutre y que te puede arrancar más de una carcajada, por eso, trata de no leerla mientras viajas en el metro o en el autobús.