24 junio, 2013

El caso Neruda: las dudas sobre la muerte del poeta

Imaginario Cultural
El nombre del chileno y premio nobel de literatura Pablo Neruda, ha vuelto a cobrar enorme relevancia, debido a que en el mes de abril, se procedió a realizar la exhumación de su cadáver con el fin de esclarecer las verdaderas causas de su muerte. Según cercanos, no habría muerto producto de la enfermedad que le aquejaba (un cáncer), sino a causa de un envenenamiento, luego de que se le pusiera una inyección letal en la clínica a la cuál concurrió el día en que murió.

Pablo Neruda y Salvador Allende
Esta situación ocurre en un contexto político y social complejo, ya que solo unos días antes de la muerte del premio Nobel, Chile era azotado por un golpe militar, donde el presidente Salvador Allende se suicidaba en el palacio de gobierno. Neruda era un gran amigo de Allende y además un reconocido militante comunista, lo que según sus cercanos, habría sido la gran causa para asesinar al poeta.

Quienes acompañaron a Neruda en sus últimas horas, como el entonces embajador de México en Chile, Gonzalo Martínez Corbalá, aseguran que no estaba agonizante ni en
estado de caquexia (delgadez extrema). “Me pareció que pesaba lo mismo que la primera vez que lo vi a finales de 1972, el color de su semblante era similar” poniendo un manto de duda aún mayor.

Sin embargo, otro que acompañó a Neruda durante sus últimos meses, aunque desde la ficción, fue el detective cubano Cayetano Brulé, en el libro “El caso Neruda” del escritor chileno y actual Ministro de Cultura de Chile, Roberto Ampuero.

La historia transcurre en el invierno del año 1973, donde el poeta chileno conoce a un cubano llamado Cayetano Brulé, a quien convence para que le ayude en una investigación que puede cambiar la vida del escritor o lo que queda de ella.

Título: El Caso Neruda
Autor: Roberto Ampuero
Editoral: DEBOLSILLO
Nº de páginas: 408 págs
ISBN 9789563250954
Brulé sin querer se convierte en un detective privado que debe seguir el rastro de un doctor de apellido Bracamonte, a quien Neruda conoció en la década del 40 en México. El novel detective piensa que Neruda busca a este doctor como un último recurso para poder seguir viviendo, no obstante, muy pronto se da cuenta que la verdadera motivación del poeta, es dar con el paradero de la bella esposa de Bracamonte, Beatriz, quien es la única persona que puede ayudar a develar un gran secreto que guarda el escritor.
La tarea no será fácil, ya que Beatriz resulta ser una mujer extraordinariamente misteriosa, que ha cambiado muchas veces de identidad y que tiene paradero desconocido.

Cayetano Brulé debe seguir sus huellas por México, Cuba, Alemania Oriental e incluso Bolivia. Mientras que en Chile, el poeta espera impaciente la llegada de noticias en medio de un ambiente cada vez más tenso por la inminencia de un golpe militar contra el Gobierno de su amigo Salvador Allende y la enfermedad que avanza sin compasión en el cuerpo del poeta.
La novela posee un ritmo ágil y vertiginoso, nos presenta los inicios de un personaje entrañable como Cayetano Brulé y nos acerca a una época de Chile única, emotiva y dramática.

Roberto Ampuero construye un mundo lleno de olores, paisajes y personajes muy bien construidos, que tiene a Valparaíso, al detective Maigret, la casa de Neruda, el fantasma de un golpe militar y los viajes de Cayetano Brulé como telón de fondo para la maravillosa relación que comienzan a construir el detective y el poeta.

Quizás Cayetano Brulé tenga mucho que aportar al actual caso Neruda, mal que mal compartió con el poeta sus últimos respiros y le aseguró “Puede confiar en mí, don Pablo. Seré... Seré su Maigret privado”.

Artículo: Natan Olivos