25 agosto, 2013

Propuestas para seguir editando los libros en papel

El Editorial del domingo
La aparición de la piratería en la literatura por causa del nacimiento del libro digital hace que las reglas del juego en la edición cambien.
Escaparate de una librería exponiendo novedades literarias
Ya he tratado en otros artículos el ¿Por qué el libro en papel tiene fecha de caducidad? Y siempre aparecen voces defensoras que afirman que jamás desaparecerá. Cierto. Sin duda el libro en papel no desaparecerá jamás. Durante siglos se han impreso miles de millones de libros que aunque hagamos un gran esfuerzo sería casi imposible borrar de la tierra su existencia y su recuerdo. Y a medida que se dejen de editar, existirán ejemplares de valor que se intentarán salvaguardar con mayor recelo, amor y cuidado que hasta ahora.

Pero las voces que hablan de que la edición en papel no desaparecerá son casi siempre las mismas. La de los lectores, la de los amantes de los libros. Pero casi nunca la de los verdaderos protagonistas y responsables de la edición. Aquellos que se juegan su dinero: los editores. Que son verdaderamente quienes tienen que hablar.

La edición en papel tiene un gran riesgo financiero. La edición digital mínima. En este aspecto no hay discusión posible. La edición tradicional lleva asociados demasiados actores
y factores: impresión, distribución, transporte, puntos de ventas, almacenaje, devoluciones, deterioro del producto... También he hablado sobre ello anteriormente.

Valorando las ventajas de la edición digital, la coyuntura económica y la aparición de la piratería en la literatura, los editores tendremos que reinventarnos para seguir editando en papel, que es lo que nos gusta. Pero muy pronto las ediciones en papel se verán reducidas a ediciones especiales y con mecenazgo.

Algunas propuestas para seguir editando en papel podrían ser:

  • Publicidad en los libros. 
A nadie molestaría que entre las 300 páginas de una novela existieran dos o tres páginas de publicidad. Las puedes ignorar si quieres. Seguro que tras leer ésto ya estás lanzando el grito al cielo. Pero piensa cuando pagas por una revista o un periódico y cuanta publicidad te "comes". O cuantas veces te cortan en televisión tu serie o programa favorito para meterte publicidad. Y no digamos cuando en una secuencia de intriga o acción de una película te la cortan para emitir los anuncios. Eso sí que es un crimen para los creadores y para el espectador. Esta fórmula está muy extendida en muchos ámbitos de ocio y culturales, pero siempre se ha considerado un sacrilegio en los libro ¿Porqué?.

  • Ediciones especiales de libros gratis.
Se trataría de realizar ediciones limitadas de libros como valor añadido a los clientes de una empresa. Imaginemos que reservas habitación en un hotel y como bienvenida te obsequian con un libro. O que por la renovación de tu seguro del coche puedes elegir entre un catálogo de libros editados en exclusiva para la compañía. O que tu periódico dominical viniera siempre acompañado con un libro (esto empieza a ser frecuente). O que la compañía aérea con la que vuelas habitualmente te ofrezca un libro con cada trayecto.

  • Crowdfunding.
Ésta es ya una fórmula que está funcionando hace tiempo. Es simple. Si a la gente le gusta la propuesta de edición que haces te ayudará a sufragar los gastos. Normalmente es la simple compra de un ejemplar antes de su edición.
Me parece muy justa. No sólo se debe hablar del amor a los libros en papel. Hay que justificarlo de alguna manera.

Estas son algunas de las fórmulas que propongo para poder combatir la piratería y el avance de la edición digital sobre la de papel. ¿Se te ocurre alguna otra fórmula o propuesta?

Te agradezco tus comentarios y que compartas en tus redes sociales el artículo para generar debate. 

Hasta el próximo domingo
Artículo: Francisco Concepción