16 septiembre, 2013

El tiempo



No deja de darle vueltas al café. Sus ojos, perdidos en aquel torbellino oscuro y amargo, dibujan el efímero recorrido del vapor que aún se desprende del borde de la taza y que rápidamente se disipa en el aire. No piensa en nada, no quiere hacerlo; tan sólo anhela que el tiempo pase rápido, muy rápido. No hay nadie más en aquella cafetería. Él es el único cliente.

-¿Me esperabas? –escucha decir con voz tenue.

No le hace falta mirar pues conoce esa voz. Aun así levanta los ojos; quiere hacerlo, necesita hacerlo. Su mirada se ilumina al compás que una sonrisa crece en sus labios. Está bella, para él siempre lo ha estado. Quiere decirle mil cosas, palabras que nunca le dijo. ¿Por dónde empezar?

No hay nadie más en la cafetería, tan sólo él con la mirada perdida en el gran ventanal y una ilusión efímera engañando sus ojos mientras desea que el tiempo pase rápido, muy rápido.....y con él su propia vida.


Texto: Icarina_Juan
Narración: La Voz Silenciosa