03 noviembre, 2013

¿De dónde vienen los chistes? ¿Quienes son sus autores?

Si llegaste hasta aquí en busca de una respuesta te adelanto que no la tengo. Es una pregunta que siempre me hago y que la he formulado en alguna reunión de amigos y siempre termina difuminada y sin respuesta. Espero encontrar alguna luz en los lectores. Hablo de los chistes, de los memes, las viñetas o de los archivos humorísticos de video que se expanden por la red como la pólvora.


Parodia de los antidisturbios el #25S con los policías infiltrados. “¡Qué soy compañero, coño!”.
Todo en la vida tiene un propietario.
Vivimos en una sociedad en la que el concepto de propiedad y autoría es desproporcionado. No existe nada material que no tenga un dueño,.Incluso el agua o los terrenos -algo que debería ser colectivo- tiene propietarios y explotadores.

Pero no sólo lo material cuenta con recelosos propietarios. También las ideas tienen patentes, las creaciones literarias, los guiones de cine y teatro, las fotografías, las pinturas... todo cuenta con
derechos de explotación y autoría. Una autoría que se refleja en la firma en los cuadros, esculturas... y en los créditos en las películas, libros, composiciones musicales, etc.

Meme sobre la restauración
 del Ecce Homo
Un tema de gran viralidad
¿Quién es el autor?
¿Pero que pasa con la autoría de los chistes?
Existen personas que dirán que son creaciones sin importancia, que no tienen influencia, que no generan dinero y que por ello es un campo abonado para el olvido. Nadie reclama o a nadie le interesa su autoría. Por contra una simple frase que pronuncia en alguna ocasión algún personaje relevante, lo convierten en cita. Y éstas se utilizan en las ponencias, en los discursos y existen cientos de portales en internet que se nutren de ellas (Proverbia, Citas CélebresWikiquote). Así, cuanto más los chistes y memes, que en la teoría sobre la difusión cultural, es la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro, o de una mente a otra.

Los chistes no aportan nada y por eso nadie se los atribuye. FALSO

Los memes que circulan por las redes tienen en común la brevedad, la simpleza, el humor y una capacidad de propagación tan vertiginosa como incontrolable. Son capaces de forma inmediata de instalarse como una semilla en las mentes y tienen la capacidad de que los puntos de vista e ideas de los individuos se creen o puedan verse transformados.

Los memes se difunden habitualmente
en la red, pero cualquier medio es bueno.
Uno en respuesta a la crisis.
El chiste, el meme o la viñeta es la repuesta pacífica que tienen las personas como protesta y denuncia a situaciones que consideran injustas, para desmontar mentiras, para ir contra el sistema o contra personas que consideran non gratas y para ridiculizar o potenciar hechos o mensajes. La política es uno de sus mejores blancos, aunque ningún tema o persona está libre de ser uno de sus objetivos en cualquier momento.

No les ha pasado que sale una noticia de última hora y al par de minutos les llega un WhatsApp, un twits o en una web ya se difunde de manera viral una interpretación de la misma de forma chistosa.

Mediante técnicas de neuroimagen se ha observado que cuando recibimos un mensaje viral en el cerebro se activa el área que dedicamos a pensar en los demás. «Digamos que las ideas contagiosas hacen que nos acordemos de los otros. Ese 'relaxing cup' nos indigna o nos hace reír, y enseguida pensamos: 'Esto tiene que verlo fulano', y se lo enviamos. Así se transmiten los memes, las emociones están siempre presentes», revela Delia Rodríguez, autora del libro Memecracia, los virales que nos gobiernan.

¿Y por qué casi nunca los memes o chistes tienen autoría?

—No se crean para obtener beneficio.
Sus autores los crean y los difunden y jamás se paran a pensar que pueden obtener por ellos algún beneficio, que bien pudiera ser en forma económica o de notoriedad. Pienso que con algunos de ellos, por su repercusión, se podría obtener algún ingreso. Son muchos los que hacen su agosto con la impresión de camisetas y merchandising. También algunos humoristas los incluyen en sus monólogos directamente o modificándolos y le sacan partido. En algunos programas de televisión y radio y en muchas webs los utilizan de contenido. Tampoco es la primera vez que algún servicio Premium telefónico cobra por descargar su contenido... Alrededor de estas creaciones anónimas “pululan”muchos aprovechados.

—La libertad del anonimato.
Este tipo de creaciones casi siempre tiene un destinatario o ataca a hechos comprometidos. La libertad de crear en el anonimato permite más licencias y menos temor a posibles represalias. Puedes atacar a cualquiera.

—Leyenda urbana. 
Siempre he escuchado que los chistes los crean los funcionarios en sus interminables horas muertas. Un estudio demostró que gran parte del tráfico en la red de los chistes y ahora de los memes salía de las oficinas de la administración.

Resumiendo:

  • Creo que los memes forman parte de un nuevo estilo de creación artística. Una combinación de ingenio, crítica, síntesis y creatividad. Y que merecen tener y reconocer su autoría.
  • Los memes hacen que las personas nos convirtamos en vehículos propagadores de mensajes. Por lo tanto, toca preguntarse ¿quién es el que manda, nosotros o los memes que recibimos? Así, los mensajes, ideas que nos gustan los propagamos.

Gracias por cada domingo soportarme y ayudarme, con sus comentarios, a resolver mis dudas.
Hasta el próximo Editorial del domingo. Nos leemos.
Artículo: Francisco Concepción