04 noviembre, 2013

Madrid, Barcelona y la lamparita de Gaudí.

Lámpara Gaudí.

Se despertó un poco agitada. Hacía varios días que no dormía bien. Su doble juego empezaba a pasarle factura. Cada vez tenía más claro que debía tomar una decisión. Madrid o Barcelona.

Fiel esposa en Madrid o pasional amante de Paco, el director del banco, en Barcelona.

Abrió los ojos, umm la lamparita de la mesilla de noche, la de Gaudí que tanto le gustaba, le dijo que estaba en Barcelona, pero juraría que era sábado y la noche anterior había volado a Madrid…

Miró la hora, las 10, ¿las 10? Oyó el ruido de la ducha en el baño.

—¡Paco! ¡Paco! Que son las 10, que nos hemos dormido, que teníamos que estar ya en el banco!!

El ruido del agua cesó, la puerta del baño se abrió y su marido apareció con cara de no entender lo que acababa de oír.

—¿Qué has dicho?

—Eres tú… estoy en Madrid… pero, explícame, la lámpara de la mesita…

Su marido no podía creer lo que oía, su mujer estaba a punto de confesar un adulterio, y solo se le ocurría pedir explicaciones sobre las nuevas lámparas de la mesilla de noche.

Texto: Mª Asunción Buendía Hervás