22 diciembre, 2013

La verdadera revolución editorial es la “Impresión bajo demanda”

Imaginas llegar a una librería y que siempre tenga el libro que pides. Aunque no veas ninguno en sus estanterías. Que ningún libro esté agotado, ni descatalogado. Aunque sea un libro auto-editado por un desconocido en la Patagonia. 
Desde hace algunos meses le vengo dando vueltas al asunto y es posible. No es ciencia ficción.

El futuro de las librerías las imagino sin libros en las estanterías. 
Impresión bajo demanda o publicación bajo demanda (POD) es una método de publicación e impresión de libros que se viene realizando aproximadamente desde el año 2005, cuando evolucionó definitivamente la impresión digital, y en la que se produce un número determinado de ejemplares en el momento de recibir un pedido.

Un libro en menos de 5 minutos
Actualmente existen varias empresas (hablamos de España),
aproximadamente diez, que aglutinan una cifra cercana al 80% de la edición digital de libros que se producen. Ya no es necesario que los editores realicen grandes desembolsos para editar un libro. Ahora se edita en función de lo que los lectores van demandando. Hasta hace poco si la obra no tenía éxito, los libros acababan almacenados en los anaqueles de las librerías y finalmente se destruían o con un poco de suerte se reciclaban.

Actualmente estas empresas esperan las órdenes de impresión y son capaces en 48 horas, incluso menos, de realizar nuevas ediciones de cualquier libro. Y atender la demanda. Con lo que el libro puede estar en el punto de venta que lo solicita, aproximadamente, en una semana. Todo depende de la logística de distribución y transporte.

Un libro en menos de 5 minutos es posible:

Pero yo quiero ir más allá. Quiero llegar a una librería y mientras me tomo un café o me entretengo con cualquier cosa, poder disponer de mi libro. En menos de cinco minutos, por muy complejo que sea de conseguir.

Con la tecnología que tenemos actualmente los libros ya no tienen que viajar. Esas grandes empresas de edición digital tienen que desaparecer y tratar de situarlas dentro de cada librería. Su función sería convertir los archivos digitales en libros impresos.


Ventajas para los 4 principales actores del sector editorial:
  • Lectores. Disponer de cualquier libro, en cinco minutos, en la librería del barrio es el sueño de, creo, casi todos los lectores. Y preferentemente en edición de bolsillo a un precio más barato.
  • Escritores. Que cualquier persona escriba un libro y que al día siguiente pueda estar de forma física en todas la librerías, es algo impensable.
  • Editores. Olvidarse de la distribución, del transporte, de las devoluciones, de los libros deteriorados, de ediciones agotadas. Olvidarse de inversiones arriesgadas en impresión. Poder reeditar cualquier libro descatalogado y que hasta la fecha no era posible por no tener demanda suficiente.
  • Libreros y librerías. Solucionar los problemas de espacio y almacenaje, que siempre suponen dinero. Poder atender cualquier demanda, por complicada que sea, de sus clientes. Vender libros a un menor coste.

Creo que es posible. La publicación bajo demanda (POD) está cerca. Trabajaré para que así sea. Solo se necesita la voluntad de los actores implicados y abaratar las máquinas de edición digital de libros que existen actualmente, que solo se pueden permitir las grandes empresas.

Ahora necesito tu opinión: 

¿Aceptarías como lector este nuevo cambio? Con sus ventajas pero teniendo que conformarte con libros de edición de bolsillo. ¿Y como escritor que ventajas le ves? ¿Y como librero?

Hasta el próximo Editorial del domingo 
Artículo: Francisco Concepción