05 enero, 2014

Planificando un experimento

¿Qué será de los historiadores y los biógrafos?

Quisiera empezar este Editorial con una pregunta a todos los cuarentones y de más edad que lean este artículo: ¿Cuántas fotos tienes de tus primeros meses de vida? Y no seré cruel preguntándote cuantos videos.

Creo saber la respuesta. En mi caso, de mis primeros cinco años de vida, las puedo contar con los dedos de una mano.


El mundo ha cambiado tanto en apenas dos décadas, que cada niño que nace está documentado en cada minuto de su existencia. Hace algunos meses, nació un niño en la familia y casi pido traslado a Groenlandia. A un lugar donde no hubiese cobertura, internet, ni nada similar. Las fotos y los videos del niño aparecían en el grupo de Wassap creado específicamente para ver su evolución cada minuto, en un blog con su nombre, me llegaban videos al email, si entraba en Facebook no me preguntes como aparecía, allí estaba. También en el Twitter de los padres. Sin hablar de Google+, ni las infinitas invitaciones para ver colecciones de fotos en la nube: la del niño bañándose, la del niño con su primer biberón, con el babero nuevo...

Todo esto me lleva a una reflexión y es que, desde hace unos años, la profesión que tendrá o tiene menos futuro es
la de Historiador y también la de biógrafo. Con la era digital que vivimos y la de internet, la historia, desde hace años, se está escribiendo sola. También las biografías de las personas. Pero si queremos ser más precisos, tendremos que decir, las autobiografías de las personas.

Las biografías se han considerado hasta la fecha como un género literario.

Los individuos, en esta nueva era de internet, cada día están añadiendo nuevos capítulos a su biografía en la red. Las autobiografías que se están construyendo, están muy por encima de las que hasta la fecha han realizado, casi siempre, escritores y periodistas, sobre la vida de políticos, personalidades, famosos y gente relevante en algún campo... Narrada desde su nacimiento hasta su muerte, consignando sus hechos logrados, fracasos, sucesos relevantes de su vida, así como todo lo que pueda interesar de la misma persona. Hay poca diferencia entre las biografías, por ejemplo, la biografía autorizada, aquella que ha sido sometida a la censura del personaje cuya vida expone, y la biografía no autorizada, la que ha sido escrita con libertad por su autor y frecuentemente contra los deseos del biografiado. La biografía autorizada suele estar escrita por un "escritor fantasma", por lo general un periodista, cuando el personaje biografiado no puede redactar sus propias memorias, fundándose en conversaciones con el personaje, grabaciones, en un borrador o documentos suministrados por él, a los que da forma de relato en primera persona y, raramente, en tercera. 

El siguiente video se ha convertido en algo viral en la red. 
El milagro del pequeño Ward Miles Miller ha conmovido al mundo. Este bebé nació de forma prematura con solo seis meses de gestación, 700 gramos peso y pasó los 107 primeros días de su vida en un hospital de Michigan (Estados Unidos). Su padre, el fotógrafo profesional Benjamin Scot, grabó en video el primer año de vida de su bebé, en el que demostró su lucha por la vida. 



Con la era digital ya no tienes que ser alguien relevante para tener una biografía. Sin darte cuenta tu mismo estás escribiendo tu propia autobiografía en las redes sociales. 
La de este bebé, sin saberlo, ya se la empezaron a escribir y es pública.

Las nuevas biografías tienen las siguientes características y diferencias con respecto a las anteriores:
  • Casi siempre es la propia persona quién hace su biografía (autobiografía). Anteriormente las realizaba otra persona, un periodista o escritor.
  • Las personas NO son conscientes de que están dejando la huella de su paso por este mundo, que están dejando escrita su autobiografía. Y que lo subido a la red, ya jamas desaparece. Y me pregunto: ¿Podemos hablar de biografías no autorizadas?
  • Estas nuevas biografías digitales, contienen desde infinitas fotografías, videos, elementos sonoros, red de amigos... hasta lugares visitados, con su fecha y hora. Existen personas (muchos niños), que tienen documentado cada segundo de su existencia. Pobre de mí, que solo tengo tres fotos de pequeño.
  • El perfil que dejan estas biografías es completísimo. Los comentarios vertidos en foros, los “me gusta” o los + de Google, nos permiten saber de cualquier persona todo y digo todo, TODO.
Muchos nos planteamos la validez y la veracidad de muchas biografías. Son trabajos muy subjetivos y depende mucho de las fuentes y de la cercanía y simpatía que tenga el biógrafo al personaje que pretende biografiar. Sin ir más lejos, el Gobierno de España, por medio de La Real Academia de la Historia (RAH), encargó escribir la Historia de España en biografías. Se tardó más de una década en completar los 50 tomos. La obra recoge más de 40.000 entradas sobre personajes que van desde Istolacio, un caudillo militar del siglo III a. de C., hasta Bibiana Aído, la ex-ministra de Igualdad, con un C.V. y biografía adornada. El trabajo comenzó en 1998 con una subvención otorgada por Aznar y participaron en su realización más de 5.000 biógrafos que cobraron cada uno aproximadamente 50 euros por cada biografía que escribía. Así tenemos, por ejemplo, que Franco fue un general valeroso y católico, que participó en un golpe de Estado contra un Gobierno caótico con el único fin de restaurar la monarquía democrática. Y por este Diccionario Biográfico Español el estado pagó pagó 6,1 millones de euros. Y se vende por 3.500 €. por si estás muy interesado 

Y ya, por fin, te revelo cual será mi propuesta de experimento:

Para el próximo domingo, haré un experimento. Realizaré la biografía y el perfil de dos o tres personas (desconocidos, los primeros que encuentre) por el historial de sus tuist en Twitter. Serán personas que no conozca de nada, ni tenga ninguna referencia de ellas. Demostraré que se puede crear un interesante perfil de cualquier persona, que irá desde sus gustos musicales, ideas políticas, posición frente a la vida, etc...

Si años atrás, cuando tenía que hacer maratonianas jornadas de selección de personal, para puestos de trabajo, hubiera contado con la ayuda de Twitter y Facebook, hubiese sido mi principal aliado. Tenemos que tener precaución con nuestra autobiografía en la red.  

Hasta el próximo Editorial del domingo. Comparte con nosotros tus opiniones.
Artículo: Francisco Concepción