23 marzo, 2014

10 Recomendaciones para presentarte a premios literarios

Con motivo de formar parte del jurado del I Premio Internacional deNovela Corta de La Esfera y otros certámenes literarios, me doy cuenta de la importancia que supone la forma en la que los escritores presentan sus propuestas a los concursos literarios. Es determinante y puede que, por no cumplir o descuidar algunos detalles aparentemente insignificantes, tu novela, texto, cuento, etc. no pase el corte.

Presentarte a concursos literarios requiere cuidar detalles que nada tiene que ver con el texto

Pienso que para entender mejor estas 10 recomendaciones que quiero compartir será mejor que dejes tu posición de escritor/a y trates de convertirte, a lo largo de esta lectura, en un miembro más de cualquier jurado literario. Así que imagina que estás en un premio literario al que han concurrido 500 obras. Para entender la magnitud del trabajo de lectura que puede suponer leerlas, plantéate cuantos libros has leído el año pasado y creo que te puedes hacer una idea de lo que podría suponer. Y más si tienes que leer obras que no has elegido, de las que no te gustan su género, etc. Y teniendo en cuenta que en casi ningún premio literario esta labor es remunerada.

En los jurados que he participado siempre han estado formados por diferentes miembros, que leen las obras que pasan habitualmente el primer corte. El llamado corte “administrativo” y que solamente son aquellas obras que se ajustan a las bases del certamen: temática, extensión, plazos, condiciones de plicas, etc. Sobre éstas se realiza la selección de las mejores y será el grupo finalista sobre las que el comité o jurado vote la ganadora. Aunque en cada premio puede existir, obviamente, otro tipo de sistema que no difiere mucho.

Vamos con las 10 recomendaciones para presentarte a concursos literarios:

1.- Elige el género y temática adecuada.
No cometas el error de creer que puedes presentarte a cualquier convocatoria o concurso. El caso más grave sería
creer que tienes las mismas posibilidades en una convocatoria de prosa que de poesía. Como escritor debes conocer en que género te sientes mejor y cual es el que mejor dominas. Hay escritores especialistas en cuentos, otros de novela negra y otros de género fantástico... La temática también es importante. Si la convocatoria, por ejemplo, la hace una bodega de vino y las bases están entorno a él y en tu vida has probado una copa y no sabes ni a que huele, mejor pasa página. No te metas en lo que no dominas.

2.- Elige el concurso literario adecuado.
Existen infinitas convocatorias literarias y concursos. Por ello debes de discernir en cuales crees que tendrás más posibilidades de éxito. Hay premios muy importantes al cual concurren los más grandes de las letras y premios que tienen la presión de hacerlos rentables por la cuantía económica que otorgan, habitualmente decantándose por autores conocidos, de gran trayectoria, famosos o mediáticos. Un ejemplo es el famoso Premio Planeta. En su larga historia ¿algún desconocido lo ha obtenido? Aquí el historial.

Busca aquellos concursos que mejor te convienen. Hay premios que dan mucho dinero pero no publican tu obra ni le dan difusión. Hay otros, que por el contrario, dan menos dinero pero publican tu libro y pueden disparar tu carrera como escritor. Otros por el contrario le darán prestigio a tu CV de escritor.

Directorios de concursos literarios hay infinitos. Te recomiendo el de Tregolan.

3.- Ajústate a las bases.
Si tu novela no es capaz ni de pasar el primer corte (el administrativo) estás perdiendo el tiempo y las energías. Y lo peor es que se lo estás haciendo perder también a mucha gente que trabaja en dicho premio. Aunque tu obra sea fantástica las normas están para cumplirlas. Un jurado no puede otorgarte un premio que no se ajusta a las bases. Principalmente porque cualquier otro escritor puede impugnar el premio. En cada concurso se eliminan una gran cantidad de concursantes por no cumplir con las bases. Hay que leer las bases una por una y con detenimiento.

4.- Acógete por completo a las bases.
No pienses nunca que los organizadores no se van a dar cuenta de alguna falta a las bases del premio, o que van a perdonar o corregir las infracciones. El no acogerse por completo a las bases descalifica una obra automáticamente. Recuerda que este trabajo se realiza de forma ciega. Son archivos de gente anónima, no hay contemplaciones. Suele ser un trabajo mecánico, ingrato y no remunerado. Casi no hay piedad.

5.- No te precipites.
Los escritores saben que terminar de escribir una obra es una felicidad, un orgullo y en ocasiones una emoción irrefrenable. Pero también saben que una obra no se termina en el primer intento: debe llevarse a un proceso de corrección, re-escritura y perfeccionamiento. Precipitarse a enviar un texto a un premio literario por el afán de cumplir con una fecha es un gran error. A veces se piensa inocentemente: “A lo mejor, a pesar de los errores que me faltan pulir, al jurado le gusta. Luego tendré tiempo de corregirlo. Olvídate de eso. Un concurso literario no es una editorial, ni un coach literario que pretende apostar por ti. En los concursos se busca un producto definitivo, terminado, listo para consumir o imprimir.

6.- Cuida la ortografía.
Las faltas de ortografía en un concurso literario “gritan”. Un escritor lo mínimo que debe saber hacer es escribir. Alguna falta puede escaparse, pero nunca en la primera palabra escrita de la novela, tal y como me encontré en esta convocatoria. Ya se me encendieron las alarmas. No te ciñas exclusivamente al corrector de word, hay que conocer la ortografía lo mejor que se pueda, o tener un amigo que te ayude a corregir tus textos. Ya sabes aquello que cuatro ojos ven más que dos.

7.- La importancia de la presentación.
Hace pocos años a los concursos se enviaba las novelas aún impresas en papel y ciertamente llegaban cosas que había que digerir previamente para leerlas. Folios sin encuadernar, desordenados, manchados, arrugados, portadas con purpurina, folios de diferentes colores... Esas cosas ya te predisponía a emprender su lectura de forma negativa. Ya sé que hay que ser profesionales, pero no olvidemos que los jurados están compuesto por seres humanos y que tienen sus defecto.

Actualmente en casi todos los concursos las propuestas llegan de manera digital. Aún así no se cuida la presentación. Los textos llegan mal interlineados, poca homogenización, tipografía tipo kinder, etc. La presentación de una obra a un Premio Literario es muy importante. Un texto mal presentado (sucio, desordenado, mal encuadernado…) es una muestra de poco profesionalismo. Una presentación impecable puede dar la idea de un escritor que es también cuidadoso en su forma de escribir. Trata de facilitarle la labor lectora al jurado. Estas cosas también suman.

8.- Sé tu mismo.
Sé honesto con tu estilo, con tu forma de escribir. No trates de plagiar, imitar a otro escritor o hacer una versión de algo ya realizado. Normalmente los jurados están compuestos por buenos lectores. Sus ojos han leído mucho y esas cosas les “canta” rápidamente. Suelen agradecer nuevos estilos, enfoques... necesitan agua fresca. Trata de cautivarlos desde las primeras líneas.

9.- El primer capítulo.
Si tengo que darte un consejo de “oro” trata de que las primeras páginas de tu libro sean una joya, un diamante. Aún mejor si son las primeras frases. Ahí te juegas mucho. Si un jurado lleva sobre sus espaldas muchas lecturas y el primer capítulo le aburre o le parece mediocre, estás acabado. De igual manera el final. En algunas ocasiones el libro puede simplemente escaneado visualmente.

10. ¿Y si no ganas?
Ganar un concurso literario es muy complicado. Lo más normal es que lo pierdas. Solo puede haber una ganador. Y en ocasiones son muchos los participantes y la calidad también muy alta. Por ello insistía que eligieses el concurso literario adecuado a tu nivel. No es lo mismo participar en una convocatoria de tu ayuntamiento o colectivo que en otro a nivel internacional o donde el premio sean miles de euros o dólares.
Los más grandes autores de la literatura universal jamás ganaron un premio ni fueron publicados a la primera. Éstos siempre se presentan con seudónimo para no reconocer el fracaso. No te desanimes, simplemente trabaja en mejorar y acepta la decisión del jurado. Su tarea no es sencilla.

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Artículo: Francisco Concepción