30 marzo, 2014

¿Por qué tiras dinero editando?

¿Haces dinero con ello? ¿te vale la pena emplear tanto esfuerzo y dinero? ¿el mundo editorial no está en crisis permanente? ¿qué es lo que te reporta? ¿por qué no empleas ese dinero en otras cosas más provechosas? ¿cuál es el objetivo? ¿por qué no editas solo tus libros?, confiesa de verdad ¿por qué editas?...

Éstas y otras muchas preguntas similares son las que habitualmente tengo que escuchar y contestar en mi entorno profesional, de amigos y conocidos en referencia a mi pasión por editar. Trataré de darte respuesta. Espero que me entiendas.


Editar puede ser un estilo de vida, de satisfacción, de liberación... igual que escribir.

Empezaré a definir ¿qué es editar?
Del francés éditer, editar es un verbo que refiere a publicar una obra por medio de una imprenta hasta hace pocos años y ahora también a través de otros mecanismos. El concepto también se utiliza para nombrar al proceso que permite hacer pública una pieza, plasmándola en un soporte físico o digital. El término también tiene otras acepciones como la corrección de un texto, o la edición del material cinematográfico para realizar el montaje de una película. Pero aquí me refiero solamente a la primera.

En casa ya no tengo este problema, afortunadamente lo han entendido y aceptado. Comprenden que me hace feliz. Que disfruto con el nacimiento de
cada nuevo hijo: libro, ejemplar de una revista o de cualquier publicación. Que me produce más satisfacción editar en papel, aunque sea mucho más caro y dificultoso y que esté plenamente convencido de que el presente, no hablo de futuro, el camino de la edición será cien por cien digital. Aceptan que pierda dinero que no tengo.

Pero para que llegasen a entenderme, a los más cercanos hace tiempo que les puse un símil con los perros. Y creo que todos aquellos amantes de los canes, que son muchos, lo llegarán a entender.

Similitud entre editar y tener perros.

¿Haces dinero con ello? No creo que los perros a sus propietarios les reporten dinero, ni ingresos extras. Pero eso no es lo importante. Siempre los dueños de los perros te hablan de todo lo que sus perros les aportan, de como se sienten, de lo feliz que les hacen...

¿Te vale la pena emplear tanto esfuerzo y dinero? Es una pregunta que nunca te haces. Disfrutas con ello y es suficiente. Pregunta a un propietario de un perro si le vale la pena aguantar sus cacas y meadas, ponerle de comer, limpiar todo aquello que sucia, sacarlo varias veces al día durante quince años sin faltar un solo día, tener la casa oliendo a perro y llena de pelos, reponer las cosas que muerde, invertir en comida, veterinarios, vacunas, medicinas, limpieza... problemas con los vecinos, etc. Mi respuesta creo que será la misma. Hay personas que se gastan parte de sus ingresos en tabaco, alcohol, tecnología, en tunear coches, en moda... ¿es tan complicado entender que editar me puede dar más satisfacciones?

¿Por qué no empleas ese dinero en otras cosas más provechosas? Y siempre respondo con otra pregunta ¿Qué es más provechoso que la cultura? ¿Que la ilusión de ver a un escritor con su primer libro en las manos? Saber que tu trabajo hace posible que la creación de una persona llegue a otras muchas y que permanezca en el tiempo. 

Algunos me atacan con que podría dedicarme a ayudar a erradicar el hambre de algunas personas. También lo hago, pero dentro de mis posibilidades. Cada vez que encuentro a alguien que de verdad, repito de verdad, me parece que tiene necesidad, de forma silenciosa me paro y le intento ayudar. Lo que hace tu mano izquierda no tiene por que enterarse la derecha. Y jamás aporto dinero a ninguna organización. Sé muchos casos de como se emplea ese dinero.

¿El mundo editorial no está en crisis permanente? Sí. Y así seguirá siempre. La cultura no es un negocio y cuando se convierte en ello se llama otra cosa. Tal vez por ello hay que apoyarlo.

¿Por qué no editas solo tus libros? No lo he hecho hasta ahora y creo que no lo haré. Siempre creo que defiendo mejor lo de otros que lo mío. Tal vez en un futuro. Disfruto de igual manera editando que escribiendo.

Gracias por tratar de entenderlo. 
Hasta el próximo Editorial del domingo
Artículo: Francisco Concepción