25 mayo, 2014

Recomendaciones para que la presentación de tu libro sea un éxito (1/3)

Si existe un acto al que no me gusta asistir es a la presentación de libros, aunque lo prefiero a los de bodas y bautizos, que suelen tener categoría de tortura. Pocas son las presentaciones de libros a las que he asistido que se salgan del cliché. Siempre una mesa en la que se sienta el editor, un amigo que hace de presentador y el escritor, y frente a ellos una congregación de amigos y conocidos, que asisten al acto para apoyar al autor y muchos por compromiso.

Una presentación del libro Oscurece en Edimburgo en Las Palmas de Gran Canaria
¿Quién o qué es lo más importante en la presentación de un libro?

Resulta extraño que se trabaje en la preparación de una presentación de un libro pensando en el público que asistirá, o en lo que será mejor para ellos. En los actos que he asistido, y han sido bastantes, bien como protagonista o bien como invitado, siempre es una especie de ceremonia de enaltecimiento al autor y al libro. Habitualmente hora y media de monólogo de elogios, halagos y engolados calificativos para el autor y para el libro por parte de los presentadores, y lectura, casi siempre, de fragmentos de la obra para terminar de aburrir a las ovejas. El formato jamás cambia. Solo cuando asiste un orador que domina el arte de la comunicación. Pocas veces. Los escritores escriben y me suelen defraudar cuando hablan.

Un formato que se empieza a imponer en las presentaciones de libros es: 

EL FORMATO ENTREVISTA. 

Lo testamos en el año 2.011 en Segovia, en la presentación de Oscurece en Edimburgo y resultó un acto interesante y dinámico para los asistentes.

La fórmula es sencilla. Sustituimos
al presentador por una especie de moderador, que hace una introducción muy breve del libro y del autor, simples pinceladas, y comienza a realizar una entrevista, en la que puede incluir al editor y a otros implicados en la obra.

Por parte del entrevistador/moderador es importante y obvio que conozca bien la obra a presentar y que haya tenido un encuentro con el autor y si es posible que preparen la entrevista previamente juntos para acordar el tono y los puntos que serían necesarios destacar.


Ventajas de la presentación en formato de entrevista:
  • Rompemos los insoportables monólogos.
  • La presentación se hace más dinámica.
  • Conseguimos comunicar en pequeñas "píldoras" lo que pretendemos y es más fácil de asimilar así por el público.
  • Los silencios o momentos complicados, que siempre existen, son más fáciles de superar.
  • Es un formato novedoso en las presentaciones y que funciona. Las entrevistas se llevan realizando hace décadas en todos los medios.
  • Resulta muy sencillo integrar al público, que puede interrumpir para formular también preguntas.

Aspectos a evitar en el formato entrevista:
  • Que se note mucho el formato. Hay que hacerlo con naturalidad. Al último acto de presentación que acudí y lo emplearon (un libro de autoría coral) el entrevistador/presentador, en ocasiones, tenía que releer las preguntas que formulaba a los autores. Al acto le faltó frescura. Estaba todo muy encorsetado y quedó muy tenso, con poca naturalidad. No fue una elección correcta del moderador.
  • Que las preguntas sean intrascendentes o de poco interés. Al público le interesa, también y mucho, el antes y los entresijos de la preparación del libro, de como se gestó, de anécdotas y sobre todo graciosas, conocer al autor... El libro ya tendrá tiempo de conocerlo. Ya lo comprará para leerlo, que para eso te invitan a una presentación. No lo olvides.
  • Que las preguntas intenten ser más trascendentes que las respuestas. Evitar a presentadores/moderadores estrellas, que busquen acaparar el protagonismo. 
  • No dejar al público olvidado y para el final. Hay que integrar en la entrevista a los asistetes desde el primer minuto al público. Que forme parte del acto desde el principio y no esperar al final al consabido “¿Alguien quiere hacer alguna pregunta?” Saldrán temas que no imaginabas y te ayudarán al desarrollo de la presentación.

Debemos cambiar la idea de que el autor, en la presentación de su libro, es el protagonista. És el público. El acto se celebra para ellos.