17 agosto, 2014

Perrada, el arte de la matanza y el abuso de "perros"

El encierro de perros o perrada es una fiesta cultural y tradicional que se celebra en Agolattine en África, en pleno siglo XXI. Consiste en matar a perros bravos criados para tal fin, en un recinto cerrado llamado "ágora de perros". Para el espectáculo de la matanza se utilizan palos y cuando el perro deja de atacar y pierde su fuerza se utiliza un estoque. La estocada perfecta corta la aorta y provoca la muerte casi instantánea del animal.


perros, matanza. muerte, muertos, toros
En la matanza participan varias personas, entre ellas los matadores o guerreros que siguen un estricto protocolo tradicional, regido por la intención estética, Sólo puede participar como matador el que ha tomado la ceremonia tipo ritual, donde te conceden tras realizar varios sacrificios la capacidad para apalear y matar a los perros. Es el espectáculo de masas más antiguo de África y uno de los más antiguos del mundo. Como espectáculo moderno, fija sus normas y adopta su orden actual a finales del siglo XVIII en Tanzania, donde finalizaba con la muerte de los perros y posterior banquete con su carne. Actualmente solo con la muerte del perro.
Una vez muerto el perro, es arrastrado (el llamado "tiro de despojos") hasta el desolladero, donde los perros se despiezan y su carne tiene diferentes usos.

Éste espectáculo es puro arte. ¿Quieres asistir? Sigue leyendo por favor...


El anterior texto tiene errores, debes sustituir las siguientes palabras por:

  • Perrada = Corrida
  • Perro = toro
  • Ágora de perros plaza de toros
  • Matanza corrida o lidia.
  • Matadorores o guerreros = toreros
  • África = Europa
  • Agolattine = España
  • Ceremonia = alternativa
  • Tiro de despojos = Tiro de mulillas
    matanza, sangre, injusticia
    Disculpar por la crudeza de las imágenes. 
    Pero así acaban los toros tras las corridas.
    ¿Seguimos viendo arte y cultura?
Si quieres saber más te dejo con todos los datos del espectáculo aquí.

Estamos tan habituados a las injusticias y a la violencia, que nos volvemos ciegos y lo consideramos normal, cotidiano y justo. Hasta lo legitimamos. Pero solo con cambiar los actores o algún escenario, muchos son capaces de ver otra realidad, aunque la olviden a los pocos minutos. Las injusticias y los abusos desaparecerían para siempre si los sufriéramos directamente en nuestra carne.

Esto simplemente ha sido un ejercicio de concienciación. No pretende otra cosa. Si lo consideras te agradezco lo compartas y por supuesto también que lo critiques. Gracias.


Hasta el próximo Editorial del domingo
Artículo: Francisco Concepción


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